Suprema Corte ecuatoriana removida por el Congreso

El Palacio Legislativo fue rodeado ayer por 300 policías para impedir el acceso de estos congresistas restituidos, mientras que unos 400 manifestantes, afines al gobierno, lanzaban consignas contra los políticos rehabilitados. En sus alrededores se produjeron esporádicos enfrentamientos que recién terminaron cuando las fuerzas de seguridad apelaron a los gases lacrimógenos.

La encarnizada lucha de poderes, agudizada en el por ahora breve gobierno de Correa (que ayer cumplió sus primeros cien días de gestión), no es algo desconocido para el país más políticamente inestable de América del Sur, que ha conocido ocho presidentes en una década. Esta vez la diferencia radica en el gran apoyo popular que goza el mandatario que, según encuestas recientes, llegaría al 90%.

Mientras esto pasaba, los 52 legisladores que participaron de la sesión parlamentaria aprobaron destituir a los miembros del TC -cuya decisión del día anterior no había sido tomada por unanimidad- argumentando que su período había terminado en enero, y que estaban en funciones prorrogadas. Según varios analistas, esta interpretación de la Constitución es, al menos, polémica.

Por ley, es el Congreso la autoridad encargada de designar a los miembros del TC.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE), que había ordenado la destitución de los congresistas, anunció ayer que la elección de los 130 integrantes de la asamblea constituyente aprobada en un reciente referéndum, que deberá redactar una nueva Carta Magna, se realizará el 30 de septiembre. ap y afp