Surge fuerte oposición para contemplar a ahorristas de TCB

Ante las barras llenas de ahorristas, los legisladores intercambiaron argumentos a favor y en contra del proyecto que cinco meses atrás obtuvo media sanción en el Senado. La discusión sigue hoy.

Al menos 43 diputados no votarán este proyecto de ley y otros dudan entre ausentarse o votar en contra. Hasta ayer, la Lista 15, el Partido Independiente, Asamblea Uruguay, la Vertiente Artiguista, los legisladores socialistas –a excepción de la diputada Silvana Charlone- y el diputado de Corriente Popular, Carlos Pita, no votaban el proyecto. Sólo en el Encuentro Progresista hay 24 votos en contra en una bancada de 40 legisladores. El Movimiento de Participación Popular y la Alianza Progresista lo respaldan.

Los 18 legisladores del Foro Batllista tienen libertad de acción. Ruben Díaz no votará el proyecto, aunque la mayoría es proclive a respaldarlo. En el Partido Nacional, que tiene 22 legisladores, el respaldo es mayoritario, pero hay diputados que analizan su posición.

La iniciativa apunta a que los 1.200 clientes del TCB que tenían colocaciones en la Isla Caimán accedan a la misma reparación que otorgará el Fondo de Recuperación Patrimonial a los damnificados por el quiebre de los bancos en 2002. Sólo están comprendidos los clientes del Banco Montevideo y del Caja Obrera. El proyecto modifica el artículo 31 de la ley de diciembre de 2002 que creó el Nuevo Banco Comercial y el Fondo de Recuperación Patrimonial de los cuatro bancos cerrados.

Ese artículo estableció que se reconocerán como ahorristas de los bancos Montevideo y Caja Obrera a aquellos clientes cuyos depósitos hayan sido transferidos al exterior sin su consentimiento.


Aplausos. El herrerista Luis Leglise sostuvo que los ahorristas “fueron inducidos al error” para trasladar sus fondos al exterior y que deben ser resarcidos.

La diputada Charlone aseveró que la operativa del TCB fue “de una enorme irregularidad”. Subrayó que la “falta de controles” del Banco Central “permitió que el dinero se esfumara”. Dijo que los ahorristas de Caimán fueron “tan damnificados” como los demás. Su colega del MPP, Lucía Topolanski consideró que “en el paquete van a entrar algunos granujas”, pero dijo que no importa si se atendía la situación de los ahorristas de buena fe.

El forista Ronald Pais recibió un cerrado aplauso de la barra al aseverar que “si no hay soluciones desde el Banco Central y el Poder Ejecutivo”, votará “todas las leyes que amparen a los ahorristas y a la buena fe de los uruguayos”, porque considera que la gente le dio su banca “para defender a los más débiles”.

En cambio, el quincista Gabriel Pais consideró “injusta” la iniciativa porque perjudica a quienes tenían su dinero en el país.

El diputado de Asamblea Uruguay Carlos Baráibar señaló que “no es razonable pensar” que quienes tenían altas sumas en el exterior no supieran lo que sucedía y más cuando en Argentina ya estaba el “corralito”.

El legislador dijo que si bien hubo un “intento de engaño” a estos depositantes, “también está la letra chica del contrato” que se aplica. Bregó por establecer parámetros de excepciones más acotados.