Talvi cree que Uruguay debería salir del Mercosur

«El Mercosur era una idea atractiva porque empezó siendo un concepto: unámonos para facilitar nuestra inserción en el mundo. Pero en realidad fue un pretexto de Brasil para retrasarlo», afirmó el economista, que trabajó para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

Asimismo, apostó por una mayor apertura internacional de Uruguay, en vez de «pertenecer a un grupo cerrado en el mundo». En este sentido, propuso la fórmula empleada por Chile respecto al Mercosur, la libre asociación.

Según Talvi, Brasil es el penúltimo país del mundo en términos de apertura económica, tan sólo por delante de Birmania; y Argentina el antepenúltimo. Uruguay ocupa el puesto número 92 hacia el final de la tabla.

Frente a este mercado sudamericano, Talvi defendió que los países de la región deberían, a su juicio, implantar «aranceles bajos y uniformes», y firmar tratados bilaterales de integración con países y bloques del mundo desarrollado como Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

Por otro lado, explicó los beneficios del intercambio comercial con una sencilla comparación: «Imagínense un hogar que tuviera que producir todo lo que necesita; la vida se limitaría a la mera subsistencia».

Globalización y apertura
Talvi, actual asesor del economista jefe del BID, Guillermo Calvo, participó ayer en Madrid en una conferencia organizada por el Centro Eurolatinoamericano, en la que defendió que la globalización y las políticas de liberalización y apertura, basadas en el Consenso de Washington, «no influyeron» en la crisis económica latinoamericana de finales de los años noventa.

«La integración económica no debería quedar aplastada por diagnósticos que presumen que todo lo que antecede a una crisis es responsable de la misma», subrayó.

Además, opinó que el colapso financiero tuvo más que ver con la estructura financiera de las empresas privadas y de los Estados que con la globalización financiera, asegurando que, en a su juicio, la crisis sobrevino por un factor externo «difícil de prever y prevenir»: la crisis de Asia y Rusia.

«El golpe no era evitable», afirmó Ernesto Talvi, que, en cierto modo, también defendió la actuación de los gobiernos de Argentina y de Uruguay, ante un golpe que consideró «grande y sorpresivo». «Sería un error atribuir a las reformas económicas el pobre desempeño de la crisis que se ha producido. Decretar la muerte de esa agenda de apertura me parece un absurdo», explicó.

Por último, se felicitó por el hecho de que en la región se estén «produciendo recuperaciones muy vigorosas en condiciones muy adversas». «Uruguay ha hecho las cosas bien y Argentina no, y sin embargo se están recuperando ambas», concluyó.

(En base a Europa Press)