Temor de recesión en EEUU agita nueva debacle bursátil

La debilidad del dólar frente al euro y los reiterados temores sobre el futuro de la economía estadounidense volvieron a ser ayer factores determinantes de una nueva caída de los principales mercados bursátiles del mundo.
A la incertidumbre de los inversores sobre la posibilidad de que la principal economía mundial entre en recesión, se agregó la preocupación sobre la inflación.

La Bolsa de Nueva York (Wall Street), el mercado financiero más importante del planeta, cerró en baja por tercera jornada consecutiva, con una leve caída, de 0,06%.

“El pesimismo se instaló en Wall Street”, comentaron analistas del sitio de informaciones financieras Briefing.com.

Esa sensación generalizada de pesimismo pareció aumentar luego que el Departamento de Comercio informara que el gasto en construcción cayó 1,7% en enero, la peor reducción de los últimos catorce años.

Pero, además, el índice de la actividad manufacturera, que prepara el Instituto de Administración de la Oferta y también fue divulgado ayer, se ubicó en 48,3 puntos, lo que indicó una contracción menor a los 48,1 puntos que el mercado esperaba. Pero, no obstante, éste fue el nivel más bajo de los últimos cinco años.

Según Peter Cardillo, economista jefe de mercados de la empresa de corretaje bursátil Avalon Partners Inc., esos dos indicadores demuestran “una mayor debilidad” de la economía de Estados Unidos.

Por si algo faltaba para que el panorama sea menos alentador, las ventas de las grandes automotoras en EEUU acusaron el impacto y terminaron con retrocesos en febrero.

Por ejemplo, las ventas de General Motors, líder del sector, bajaron en febrero un 13% respecto al mismo mes de 2007, al haber vendido 270.423 vehículos. En enero, las ventas de la automotriz habían registrado un aumento.

En tanto, el precio del oro acentuó ayer su tendencia alcista y se acercó a los US$ 1000 la onza, mientras el petróleo continuó su imparable escalada alcista y marcó un nuevo récord al pasar los US$ 103 (ver recuadros).

El permanente debilitamiento del dólar no solo abarata las compras de materias primas con monedas fortalecidas, sino que también anima la inversión en ellas.

Es que, según coinciden en señalar distintos analistas, las materias primas se transforman en “refugio” para fondos que buscan destinos más seguros y rentables ante el deterioro de los mercados financieros y bursátiles.

Desplome. La preocupación por la economía de EEUU también impacto en otros mercados, tanto en Asia como en Europa.

En Japón, la Bolsa de Tokio retrocedió 4,5%, mientras los mercados de Hong Kong, Corea del Sur, India y Australia también cayeron considerablemente. En Europa, París perdió 1%, Francfort 0,86%, Londres 1,12% y Madrid 2,34%.

A su vez, en la región, hubo resultados dispares: San Pablo subió 1,58% y Buenos Aires bajó 1,17%. (Redacción y agencias).