Tendencia estable para segunda mitad del año. Sectores.

La economía local debería mantener en el segundo semestre del año una tendencia similar a la exhibida en la primera mitad, aunque las expectativas de los agentes marquen un pesimismo mayor sobre el rumbo de la actividad doméstica.

Sin ir más lejos, la confianza del consumidor registró en agosto la mayor caída mensual del año (-4,2%), deprimida, en gran medida, por un retroceso en el mes de la percepción sobre la situación económica del país a un año (-6,2%). Ese dato permite adivinar el humor de consumo de las familias locales que han sido uno de los pilares del crecimiento de los últimos años, impulsado por los bajos niveles de desempleo y un crecimiento salarial que mantendrá este año niveles positivos en términos reales (4,6%, según la última estimación oficial). «Sería sorprendente ver una aceleración importante del consumo privado, viendo la caída que ha tenido la confianza del consumidor», dijo a El Observador Alejandro Cavallo, de Equipos Consultores.

También, en la encuesta de expectativas empresariales de la Cámara de Industrias realizada en julio se alcanzó el valor más bajo del indicador desde igual mes de 2009, cuando se hacían carne en la actividad local las secuelas de la crisis financiera internacional.

El retroceso se explicó por un fuerte pesimismo sobre la evolución de la economía, mientras que la perspectiva sobre la situación de la empresa se mantuvo neutra.

Pero, por otra parte, uno de los sectores que sustentó el crecimiento en el segundo trimestre, como la construcción -junto al transporte, almacenamiento y comunicaciones-, mantendrá la tendencia expansiva en la segunda mitad del año, dijo a El Observador el presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui.

«Es probable que el tercer trimestre tenga un comportamiento similar al segundo», sostuvo Otegui, cuando la actividad del sector se expandió 7,6% respecto del primer cuarto del año. Para el cierre del corriente, «probablemente va a comenzar a desacelerarse», acotó.

Para 2013 la incertidumbre es mayor. «Los primeros dos trimestres del año que viene son difíciles de medir, (la construcción en) Punta del Este debería registrar una desaceleración más pronunciada, pero no existen pruebas que respalden eso», señaló.

El sector agropecuario -de magro desempeño entre abril y junio, con una contracción desestacionalizada de 1,2%- registrará un impulso por el ramo agrícola.

Para el segundo semestre se espera una siembra récord de soja fogoneada por los altos precios internacionales, con lo que se espera alcanzar una marca histórica con más de un millón de hectáreas plantadas. Además, se prevé repetir las extensiones sembradas en arroz, maíz y sorgo, según las proyecciones agropecuarias oficiales y privadas. Por el lado pecuario, se proyecta un crecimiento de la faena de bovinos que alcanzará a 2,5% en todo el año hasta las 2,061 millones de cabezas, según datos del Instituto Nacional de Carnes. No obstante, se prevé un retroceso de 9% en la faena de ovinos.

A nivel de la demanda externa, los precios de los bienes uruguayos se mantienen elevados tras un incremento en dólares de las exportaciones de 15,1% entre enero y agosto, frente a 2011.

A nivel de los servicios vinculados al turismo aún no se tiene un panorama muy claro, debido a la situación argentina y el impacto de las restricciones cambiarias, aunque el efecto sobre la actividad será más notorio en el primer trimestre del año próximo.

 Fuente: EL OBSERVADOR  ECONOMIA 21/09/2012 Página 13