Terrorismo le apunta a Europa a 6 años del 11-S

Dos alemanes convertidos al Islam y un turco, que habían recibido instrucción terrorista en Pakistán, fueron detenidos en Alemania como miembros de una célula que, según la Policía, planeaba atentados a gran escala con los 730 kilos de material explosivo, peróxido de hidrógeno, hallados en su poder.Los hombres, de entre 22 y 29 años, son presuntos miembros de la «Unión de la Jihad Islámica», un grupo surgido en Uzbekistán con estrecha relación con Al Qaeda. El material explosivo incautado podría haber causado una masacre comparable a los atentados en Madrid, de 2004, o en Londres al año siguiente. El aeropuerto alemán de Franckfurt, uno de los de mayor movimiento de Europa, y la base estadounidense de Ramstein serían los blancos que habían escogido.La procuradora general federal, Monika Harms, dijo ayer que Alemania escapó «a las más graves tentativas de atentado» jamás preparadas en su territorio. Los detenidos estaban siendo vigilados desde principios de año. La captura ocurrió ante el temor de una acción inminente, directamente relacionade con el sexto aniversario de los ataques del 11 de septiembre en Washington y Nueva York.La pista sobre estos tres hombres, ninguno de ellos en situación ilegal, se puso a partir del 31 de diciembre pasado. En ese día fueron detectados merodeando una base militar estadounidense en Hanau; en esa ocasión fueron liberados tras argumentar que estaban «contemplando los fuegos artificiales». El material explosivo hallado, diseminado en 12 barriles de plástico, estaba también destinado a instalaciones frecuentadas por estadounidenses, como bares, discotecas o aeropuertos.MIEDO. Los complots terroristas frustrados esta semana en Alemania y Dinamarca tienen algo en común: ambos han sido vinculados con Al Qaeda y los orígenes de ambos parecen estar en las remotas zonas de Pakistán, el presunto escondite de Osama bin Laden.Las tramas sirven de escalofriante recordatorio a los europeos de que siguen estando en la mira de los terroristas, una amenaza agravada por sus fronteras abiertas, sus descontentas minorías religiosas y su afinidad con Estados Unidos.Varios analistas han sugerido la posibilidad de que los terroristas estaban buscando montar un suceso espectacular en ocasión del aniversario de los atentados del «11-S», y agencias policiales alemanas señalan que en días recientes han percibido una actividad más frenética que lo normal por parte de los grupos islamistas.Los tres detenidos en Alemania tenían, según los fiscales, un «profundo odio hacia Estados Unidos». A su vez, los ocho hombres arrestados en Dinamarca también estaban vinculados con altas figuras de Al Qaeda. En este último caso, no se especuló qué lugares iban a atacar. En ambas situaciones, así como en los atentados de Londres (los concretados de 2005 y los frustrados de 2006 y 2007), los implicados eran ciudadanos que se encontraban de manera regular y legal en territorio europeo, lo que genera más estupor y desasosiego.Varios dirigentes de Al Qaeda -incluidos Bin Laden y su lugarteniente, Ayman al-Zawahiri- han colocado mensajes en internet amenazando con atacar Europa, y los expertos dicen que el volumen de tales mensajes, y la frecuencia de su difusión, han aumentado en tiempos recientes.Aunque Europa y Estados Unidos han discrepado profundamente sobre diversos asuntos -la guerra de Irak, la existencia del centro de detención de Guantánamo, la existencia de cárceles secretas de la CIA- es el Viejo Continente el que ha caído víctima de más ataques terroristas desde septiembre del 2001.Los atentados más graves, los de Madrid en el 2004 y Londres en el 2005, mataron en total a 243 personas. Otros planes han sido frustrados.Los analistas opinan que las caricaturas del profeta Mahoma y la sensación de marginalización entre las minorías musulmanas de Europa han hecho del Viejo Continente un blanco tentador para los terroristas. Las fronteras relativamente abiertas han contribuido con el problema.Robert Sturm, experto austriaco en temas de terrorismo, dice que los europeos se engañan si creen que sus países están a salvo, o que la oposición a la guerra de Irak los hace inmunes. «Estamos en la zona de peligro«, dijo el especialista, señalando que la trama desmantelada en Alemania parece ser parte de una conspiración más amplia de lanzar ataques en toda Europa.