The Economist: Uruguay padecerá el «proteccionismo» de sus vecinos.

Los expertos hablan del Mercosur como «una unión aduanera imperfecta» con la que Uruguay seguirá «estrechando lazos políticos y económicos». Sin embargo, las políticas implementadas por los países vecinos complicarán los intentos de Uruguay por afirmar el crecimiento del comercio exterior.

Al analizar el caso de Argentina, EIU sostiene que «la posibilidad de (que el país vecino participe en) disputas comerciales y diplomáticas se mantiene alta», como parte de una estrategia internacional para hacer frente al deterioro de las perspectivas globales, basada en el proteccionismo.

«Argentina demostró ser capaz de provocar disputas incluso con sus principales socios comerciales, como China y Brasil, persiguiendo sus propios objetivos de política comercial», explica EIU.

La incertidumbre política a la que hacen referencia los expertos no se dará solo a nivel externo. También a la interna del país vecino es difícil hacer previsiones sobre el rumbo que tomará el gobierno.

Luego de la reelección de la presidenta Cristina Fernández, «los riesgos a la estabilidad política persisten», según los analistas internacionales, que esperan que la mandataria «siga tan combativa como siempre en el trato con la oposición, los medios y el sector empresarial».

Respecto a Brasil, EIU advirtió que «un mix de políticas que se desvía de lo tradicional -un componente fiscal expansivo compensado por una elevada tasa de interés- exacerbó los dilemas de política acentuados por un aumento de los precios de las materias primas». Brasil debió optar entre profundizar el combate inflacionario y mantener su competitividad, y eligió la segunda opción.

La manera en la cual Brasil intenta hacer frente a los problemas de competitividad de su industria es a través de un programa llamado Brasil Mayor, que mejora la posición de sectores estratégicos a través de una rebaja de impuestos, facilitación del crédito y «medidas de restricción comercial» para los productos importados, según EIU.

Al igual que sucedió en agosto con el sector automotor, las medidas proteccionistas del país vecino, que buscan compensar la pérdida de competitividad, podrían afectar los productos uruguayos.

De todas maneras, los observadores de la economía y política uruguaya de EIU, creen que Uruguay está en una buena posición a nivel diplomático como para hacer frente a las trabas políticas que impongan sus vecinos.

Según señalan, «la buena relación entre (el presidente José) Mujica tanto con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, como con la mandataria argentina, Cristina Fernández, ayudará a reducir los desbalances de la unión aduanera».

Pero los desencuentros políticos con la región no son los únicos que pesarán sobre la agenda uruguaya. También desde el plano económico, la región aporta incertidumbre en el futuro cercano.

Brasil se desacelera y tras de sí arrastra a Uruguay y también a Argentina, que amplifica el efecto a nivel local.

Después de crecer a una tasa espectacular de 7,5% en 2010, la economía brasileña se desaceleró a partir de este año, a 3%, según la proyección de EIU. De esa manera, Brasil comenzaría a crecer «por debajo de su potencial, estimado en 4,5%». Para 2013, esperan un leve repunte a 3,5%.

Señalan además, un riesgo de que «el real se deprecie más de lo esperado ante una eventual desaceleración sorpresiva del crecimiento chino».

Para Argentina, EIU señala que «el actual mix de políticas asegurará el crecimiento de corto plazo pero está produciendo distorsiones que reducirán el crecimiento y aumentarán el riesgo de volatilidad en el mediano plazo». En 2012, EIU espera que Argentina crezca a una tasa de 4% con una fuerte desaceleración respecto al crecimiento de 9,2% de 2010 y el avance de 7,5% esperado para este año.

«Con una perspectiva incierta para los principales socios comerciales de Uruguay -a Argentina y Brasil se agrega la desaceleración de China-, esperamos que el crecimiento se desacelere el próximo año desde el estimado 5,7% de 2011 a un promedio de 3,9% en 2012 y 2013. El año pasado, la economía uruguaya alcanzó una tasa de crecimiento de 8,5%. Sin embargo, Economist Intelligence Unit advirtió que «el elevado riesgo de que la economía mundial entre en recesión, hace muy probable una revisión a la baja de esos pronósticos», concluyó.