Trabas impiden expansión de mercado de hipotecas

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destaca que los bancos privados son discriminados jurídicamente a favor del Banco Hipotecario (BHU) a la hora de ejecutar a sus deudores morosos y revela que el plazo promedio que deben afrontar llega a los 20 meses.

El informe de los consultores Eduardo y Néstor Gandelman presentado a comienzos de 2004 evalúa la situación del mercado hipotecario en Uruguay haciendo énfasis en la injerencia del sector público.

En el resumen del informe los autores recomiendan «eliminar la discriminación legal que se ejerce a favor del Hipotecario; una de las condiciones fundamentales es tener los mismos procedimientos jurídicos para ejecutar las garantías cuando ello sea necesario, y esto debe ser transparente para todos los agentes de mercado».

El estudio destaca que ante un caso de incumplimiento «los agentes privados deben pasar por un juicio ejecutivo que conduce a un posterior juicio de remate, según se haya convenido al momento de realizar el contrato de hipoteca». El BHU «tiene la facultad de realizar ejecuciones extrajudiciales lo que le evita las engorrosas etapas» que enfrentan los privados. Es así que el plazo promedio que enfrentan estos para llegar al remate judicial desde el momento en que se declara el embargo por parte del juzgado es de 601 días.

Según los consultores, «estos 20 meses son la cota mínima de los plazos promedios necesarios para ejecutar una garantía hipotecaria». Los costos del proceso varían pero equivalen a «entre 27% y 50% del valor de la hipoteca».

UNIDADES. En otra parte del informe los autores señalan que «es necesario generar créditos en varias unidades de medidas y no atarse a un tipo de unidades indexadas». Según los consultores, esto «exigiría el manejo de la cartera de créditos del BHU de manera tal que permita diversificar los riesgos de moneda implícitos en su cartera».

En el informe se hace una fuerte crítica a cómo se manejó históricamente la gestión de la cartera de créditos del BHU. La crisis que vive el banco se debe «principalmente a injerencias políticas en decisiones de carácter técnico, las dificultades prácticas —no legales— para ejecutar los casos morosos» y a la debacle financiera del año 2002, señala.

En ese sentido recomienda «que los plazos por los que los directivos del BHU son electos están desfasados con respecto a los períodos parlamentarios».

Salidas para deudores

Los deudores en dólares del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) acordaron con el directorio de la institución una batería de medidas para paliar el peso de sus obligaciones que se vieron acrecentadas desde la devaluación de junio de 2002.

En la última semana la Comisión de Deudores en Dólares del BHU se reunió con la presidenta de la entidad, Graciela Pérez Montero, para evaluar la situación de la cartera.

El integrante de la comisión Jorge Milano dijo a El País que se consiguieron medidas «paliativas» ya que «el grueso de la solución» se deberá encontrar con la próxima administración del banco en 2005, según les adelantó Pérez Montero.

Entre las medidas acordadas está que los deudores no paguen más que el 26% de sus ingresos al banco lo que estaba vigente para los deudores en Unidades Reajustables. Asimismo Pérez Montero les ofreció ingresar al sistema de cancelación anticipado de la deuda con bonificaciones que giran en torno al 30%. Los deudores en dólares son 3.000 y la cartera tiene una morosidad cercana a 66%.