Tras el sismo las epidemias se ciernen sobre Asia

INDONESIA | AP, EFE y ANSA

El número de víctimas en el sudeste de Asia no dejó de aumentar en la jornada de ayer y se ubicó a última hora en 52.000, cifra que seguramente aumentará, dada la altísima cantidad de personas desaparecidas.

Simultáneamente, crecía el caos en algunas de las zonas afectadas con saqueos a comercios en Indonesia y la India. Naciones Unidas, por su parte, anunció una ayuda récord para la zona afectada. En concreto, la ONU comprometió unos 42 millones de dólares para las tareas humanitarias, cifra que pedirá a los países donantes.

Para colmo de males, expertos advirtieron acerca de la amenaza de epidemias en la región. «Un estallido de pestes podría provocar tantos muertos como la catástrofe natural», dijo ayer el director de la Unidad de Crisis de la Organización Mundial de la Salud (OMS), David Nabarro. Agregó que ya han encontrado evidencias de un posible brote de epidemias en diversas zonas de los seis países afectados (Indonesia, India, Sri Lanka, Tailandia, Malasia, Islas Maldivas), aunque reconoció que el caso de Sri Lanka es el más riesgoso. Allí, la situación podría ser realmente terrible», admitió.

El peligro se fundamenta en la posible aparición de enfermedades transmisibles debido a la contaminación del agua, lo que generaría una carga adicional para los servicios médicos que en muchos casos ya están colapsados.

Nabarro afirmó que existen «los elementos necesarios para la aparición de diarrea y enfermedades respiratorias», que podrían representar una causa mayor de muerte sobre todo entre los niños. Asimismo, el experto alertó asimismo acerca del peligro de la contaminación ambiental «debido a las fugas o al desborde de productos químicos de fábricas o almacenes a causa de las inundaciones».

RELATOS. «Vinimos por nuestro primer aniversario de casados. Estábamos en la playa cuando el agua comenzó a levantarse. Comenzamos a correr. Nunca corrimos tanto en la vida. Estamos a salvo, pero queremos salir lo antes posible de este infierno», relató Lucy Anderson, una británica que se encontraba en las islas Ansamane y Nicobare, ambas bajo jurisdicción de la India.

De esas islas, por ejemplo, todavía no hay una cifra exacta de víctimas, dado que los equipos de rescate no han logrado recorrerlas completamente. Lo mismo sucede en otras zonas afectadas, como las costa occidental de Sumatra, la más cercana al epicentro del terremoto del domingo, donde es probable que no haya nadie con vida.

Por lo pronto, en el resto de Sumatra se han contado 27.124 personas fallecidas, según informó el gobierno de Indonesia.

Además, más de 18.700 personas murieron en Sri Lanka, cerca de 4.500 en la India y más de 1.500 en Tailandia.

Decenas también murieron en Malasia, Myanmar, Bangladesh y las Maldives. Los maremotos del domingo en cadena se desplazaron sobre una extensión de casi 5.000 kilómetros hasta el este de Africa, provocando también muertes en Somalia, Tanzania y las islas Seychelles.

Entre las víctimas se cuenta a cientos de turistas extranjeros y la cifra podría alcanzar a varios miles.

Por lo menos, unos 1.600 turistas suecos están desaparecidos en diversas zonas afectadas, donde la temporada turística estaba en su apogeo. También hay desaparecidos británico, franceses, alemanes y estadounidenses, entre otros.

Solo en Tailandia, más de 700 turistas extranjeros perecieron, declaró ayer el viceministro tailandés del Interior, Sutham Sangprathum.