Tratado con EEUU y fuero sindical se votan este año

Los legisladores manifestaron que, una vez que se vote el proyecto de presupuesto en el Senado, se aprobará el tratado de inversiones con Estados Unidos –firmado durante la última IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina– y la ley de fuero sindical. El receso parlamentario comienza el 15 de diciembre. Empero, los senadores coincidieron que si es necesario se convocarán sesiones extraordinarias para dar curso a ambas iniciativas.

Entre los parlamentarios existe la necesidad de culminar el año con “dos leyes significativas” sancionadas.

Asimismo, los senadores del gobierno pretenden que el inicio de la segunda legislatura (15 de febrero de 2006) los encuentre con las manos libres para tratar la reforma tributaria.

A pesar de las pintadas de sus militantes en los muros y de la posición de algunos de sus dirigentes, el Partido Comunista está abierto a votar el tratado de inversiones.

“Vamos a dejar que pase un poco el tiempo para aquietar las aguas”, expresó Víctor Casartelli, quien concurrió en representación del senador Eduardo Lorier.

Uruguay y Estados Unidos modificaron algunas clausulas del acuerdo original suscrito por el gobierno de Batlle. El hecho es interpretado en filas del Poder Ejecutivo como “un triunfo” ya que los cambios introducidos fueron propuestos por Vázquez.

El proyecto de fuero sindical divide al oficialismo. Al respecto hay dos posiciones: que se vote tal como vino de Diputados o que se le introduzcan algunos cambios sugeridos por las cámaras empresariales.

PLENARIO DEL FA. El secretario político del FA, Fabricio Siniscalky, informó ayer a la bancada de senadores que la mayoría de los delegados de las bases de la izquierda darán el visto bueno para el ingreso de la Corriente 78, liderada por el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa; el PDC, presidido por el ministro Héctor Lescano; y el Nuevo Espacio del senador Rafael Michelini, entre otras agrupaciones.

El voto de las bases (representantes de las coordinadoras de Montevideo y el interior) es decisivo, ya que representan casi el 50% de los asistentes al Plenario.