Tsunami paraliza al Pacífico Sur.

El poderoso terremoto azotó el océano entre los archipiélagos de Samoa y de Samoa Estadounidense ayer al amanecer, indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos. Y el tsunami llegó a Pago Pago, la capital de esta última. Las alertas sostenían que se puede dar el mismo fenómeno en zonas cercanas.

Unas 100 personas murieron, centenares resultaron heridos y decenas están desaparecidos, según dijo a Radio New Zealand el responsable de la Oficina de Gestión de Desastres de Samoa, Ausegalia Mulipola. El funcionario agregó que los equipos de socorro continúan la tarea de búsqueda de sobrevivientes y aclaró que hay poblados inundados y destruidos en el sudeste del país. Y añadió que la capital de Samoa, Apia, fue evacuada.

«Mis hijos estaban aterrorizados, la casa se movía y todo caía al piso», comentó una habitante. Y agregó: «Murieron porque no hubo ninguna alarma».

El temblor se produjo a las 6:48 de la mañana de ayer entre los dos conjuntos de islas. En Apia, familias salieron a toda prisa de sus casas en medio de fuertes sacudidas.

La prensa local dijo que hubo reportes de algunos deslizamientos de tierra en al región Solosolo en Upulu, la principal isla de Samoa, y daños a plantaciones en las afueras de Apia.

El personal del puerto corrió a zonas altas, y la policía muy pronto llegó al lugar y le instruyó a la población. En Fagatogo, el agua llegó al campo de reuniones del pueblo y cubrió porciones de la carretera principal.

Por su parte, el presidente Barack Obama proclamó estado de desastre en la zona norteamericana. Y ordenó a las agencias federales el envío inmediato de los recursos necesarios «para los socorros y para las obras de reconstrucción».

Alerta. El Servicio Geológico, que calculó la magnitud en 8,4 grados, dijo que el movimiento telúrico se produjo a 35 kilómetros debajo del suelo marino, a 190 kilómetros de Samoa Estadounidense y 200 kilómetros de Samoa, con una réplica de 5,6 grados veinte minutos después.

El Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacífico, ubicado en Honolulú, emitió una advertencia de tsunami para otras áreas de este océano, incluyendo Nueva Zelanda, Hawai y las Islas Marshall. Dijo que había indicios de un tsunami destructivo para algunas costas. En Hawai, las autoridades abrieron cinco centros de emergencia.

El neozelandés Graeme Ansell indicó que la aldea costera de Sau Sau Beach Fale fue barrida. «Fue muy rápido. Toda la aldea fue arrasada», le dijo Ansell a la Radio Nacional desde una colina cerca de Apia, la capital de Samoa. «No queda un edificio en pie. Todos nos subimos a las colinas, y una persona en nuestro grupo tiene una pierna fracturada», agregó.

Otra alerta de tsunami se lanzó ayer en la costa del Pacífico de Japón, anunció la agencia meteorológica de Tokio. Las autoridades advirtieron que el nivel del mar podía elevarse hasta 50 cm en la costa este del país.