Un acuerdo entre dos cumbres.

El que muy probablemente sea el primer viaje oficial de Cristina Kirchner, tendrá a Montevideo como destino. Será el 17 de diciembre cuando se celebre la cumbre del Mercosur. Para entonces se espera que el fin del conflicto haya quedado plasmado en un papel.

“Esperamos anuncios importantes de Cristina Fernández de Kirchner, sí, pero referidos al proceso de integración regional, no al conflicto con Uruguay”, dijo a El País el diputado socialista Roberto Conde, presidente del Parlasur.

Sobre la mesa de trabajo de la presidenta electa se acumulan los problemas. La política exterior de Argentina, según coinciden los analistas más informados del país vecino, es la principal preocupación de Cristina Fernández. No en vano la entonces candidata oficialista comenzó una extensa gira en busca de apoyos internacionales. El domingo pasado, cuando los resultados oficiales comenzaron a confirmar el claro triunfo de Fernández de Kirch-ner, fueron numerosos los llamados de mandatarios extranjeros, uno de los primeros fue Tabaré Vázquez que desde California llamó al celular personal de la primera dama para presentarle sus cordiales saludos. Un gesto que en el entorno de la Casa Rosada fue recibido con plena aprobación. Vázquez y Kirchner no se hablan desde hace un año.

En el menú de desafíos que Argentina tiene en su relacionamiento exterior, el conflicto con Uruguay es tal vez el más sencillo de zanjar. La crítica relación con Estados Unidos está en la hoja de pendientes, en un mundo donde las señales son importantes, el llamado personal de George W. Bush cobra especial relevancia. El reiterado reclamo por la soberanía de las Malvinas vuelve a tensar las relaciones con el Reino Unido. Las derivaciones del atentado contra la AMIA y las acusaciones contra funcionarios del gobierno de Irán, colocó a Teherán del lado de los adversarios, y de los más complicados. También Cristina Fernández deberá convertirse en una mejor interlocutora con Brasil y, particularmente, con Chile, así como redefinir su proximidad con Venezuela, a la que su esposo ha concedido especial relevancia.

En ese escenario, la nueva presidenta de los argentinos tiene la posibilidad quitarse una carga y poner fin a las tensiones con Uruguay.

El marco para el acuerdo está preparado, así lo aseguran fuentes diplomáticas y del gobierno uruguayo que participan de las negociaciones. Los ejes de esa fórmula de pre-acuerdo son los trazados en la reunión de Anchorena el 28 de agosto pasado. Monitoreo conjunto, un protocolo ambiental común para los dos países, un plan de desarrollo sustentable para la zona de influencia de la planta de Botnia y el compromiso de Uruguay de discutir con su vecino todo futuro proyecto sobre la margen oriental del río Uruguay.

Desde la Cancillería española se espera que la Cumbre Iberoamericana sea el lugar donde se anuncie esta hoja de ruta. La firma del acuerdo -una idea que el columnista de La Nación Joaquín Morales Solá había manejado hace poco más de un mes- quedará para el 10 de diciembre. El periodista argentino manejaba la posibilidad de que este fuera el primer acto de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

El propósito del presidente Tabaré Vázquez de viajar a Buenos Aires para el cambio de mando, abonaría esa hipótesis.

En el medio quedan algunas incógnitas que los próximos días irán despejando. El comienzo de la producción de celulosa en la planta de Fray Bentos parece inminente. Al menos así lo deslizó ayer el ministro de Medio Ambiente, Mariano Arana, cuando dijo en el Edificio Libertad que la firma de la Autorización Ambiental de Operaciones (AAO) “será cuestión de días, no me animo a decirles horas”. De todas formas, Arana aclaró que el permiso deberá ser “refrendado” por el propio presidente de la República.

La cercanía de la Cumbre Iberoamericana en Chile, que comienza el próximo jueves 8 de noviembre, tal vez haga innecesario que ese “visto bueno” final de Vázquez llegue antes de esa fecha.

Desde el punto de vista técnico, según indicaron fuentes del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, la planta cumplió en su totalidad con los requerimientos. Incluso no se descartaba que se concediera un permiso provisorio durante la semana próxima.