Un banco paralizado por la crisis financiera y gestiones bajo sospecha

Los primeros años de la década actual sumergieron al Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) en una crisis de la que no ha podido salir. Así fue que la principal institución estatal de fomento a la vivienda propia hoy está paralizada y varios de sus anteriores autoridades sufrieron procesos judiciales, a veces directamente vinculados a su gestión.
Tras la crisis económica y financiera de 2002 y debido a que la institución otorgaba préstamos a largo plazo en pesos y recibía el dinero a corto plazo y en dólares se produjo un fenómeno económico llamado “descalce de moneda” que se tradujo en pérdidas millonarias para la institución que aún arrastra hasta hoy.

Esa circunstancia obligó al nuevo gobierno a generar una reestructura que está generando dolores de cabeza ya que se demora y el Ministerio de Economía la considera urgente.

El actual gobierno recibió el BHU con una deuda cercana a los US$ 800 millones con el Banco República por préstamos que no pudo cubrir y pasó a la otra institución financiera estatal.

Tras esa situación el Banco Central le impidió otorgar más préstamos y el mercado se vio fuertemente distorsionado ante la ausencia del BHU:

Los alquileres subieron y los bancos privados se hicieron más fuertes. Las instituciones financieras comenzaron a incursionar en el terreno hipotecario, antes un feudo del banco estatal.

El gobierno decidió tomar algunas medidas para recuperar el banco, darle un nuevo perfil y sacarlo adelante.

La primer medida fue capitalizar el BHU hasta los US$ 250 millones, para volver a dar préstamos y la creación de una Agencia Nacional de Vivienda (ver nota aparte).


Procesados. El terremoto del 2002 no sólo legó una crisis económica en el BHU sino que, además, dejó a varios ex directores procesados por la Justicia. Hay otros sobre los que pesa un pedido de procesamiento en trámite. Además, uno de los anteriores presidentes del banco tuvo que renunciar como consecuencia de un escándalo de presunta corrupción.

El ex presidente de la institución, Salomón Noachas (Foro Batllista) fue procesado en 2003 por haberle otorgado viviendas a familiares suyos en forma irregular.

Ya fue condenado, pero el delito extinguió, ya que el juez le otorgó ese beneficio por ser primario.

Ahora otro fiscal pidió su procesamiento por haberse realizado una operación quirúrgica con fondos del banco. También autorizó viajes injustificados a Singapur, Malasia y Hawai.

El ex director Jorge Sacchi, compañero de Noachas en la gestión (1995-2000) también tiene el mismo pedido de procesamiento, en su caso por haberse operado de la rodilla a costo del BHU. La institución pagó gastos médicos por US$ 27.000

El fiscal Eduardo Fernández Dovat también pidió el procesamiento sin prisión de los ex directores Néstor Moreira Graña, Jorge Conde, Norberto Sanguinetti y Fernando Caride por autorizar esos viajes al exterior.

Otro de los ex directores del banco que terminó procesado fue su ex presidente, el forista Julio Kneit. El delito que cometió no fue cometido durante su gestión en el banco.

La Justicia lo halló responsable en 2005 de un delito de apropiación indebida en un negocio vinculado a su emprendimiento Vivienda 2000.

En agosto de 2003 el ex presidente forista Ariel Lausarot renunció a su cargo en el banco tras un escándalo por haber recomendado a un contrabandista para que se desempeñara en la secretaría del diputado colorado Alejo Fernández Chávez.