Un cónclave empresarial decisivo

El próximo 28 de febrero más de una veintena de cámaras empresariales del país resolverán si vuelven a integrar la Comisión de Legislación. El ámbito tripartito fue abandonado el viernes 9 por el empresariado, molesto con la aprobación de dos leyes que considera perjudiciales: la de tercerizaciones y la que amplía a cinco años el plazo de reclamo de los créditos laborales. Se vislumbra un intenso debate, ya que se configuran diferentes posiciones en el empresariado.

Las cámaras más grandes parecen ser las que llevarán las posturas más duras al cónclave. «Hasta hoy yo diría que no hay elementos que hagan presuponer que se vuelve a esa comisión», adelantó ayer el asesor legal de la Cámara de Comercio y Servicios, Juan Mailhos. Las dos propuestas que planteó la semana pasada el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, no parecieron ser suficientes y la cámara quiere más garantías. El secretario de Estado ofreció incluir planteos empresariales en la reglamentación de la ley de tercerizaciones e integrar a parlamentarios al Compromiso.

Pero a nivel del «grupo de los 10» prima la postura de volver a la comisión en cuestión. «Vamos a tratar de convencer a las cámaras que irnos de la mesa de negociación no nos sirve», dijo a El País un representante de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay (APPCU).

Para este sector se debe apostar a «tratar de atenuar todo lo malo de la ley de tercerizaciones a través de la reglamentación» y «asegurar que no vuelva a ocurrir lo mismo con otras leyes más adelante». De todas formas, desde esta gremial se sostiene que se «acatará» la resolución de la mayoría de las cámaras, aún en caso de que se decida «patear el tablero» y no aceptar el planteo del gobierno.