Un estudio de Cancillería concluyó que el ingreso de Uruguay a la OCDE

Escribe Edison Lanza

El estudio realizado por laUnidad de Análisis Estratégico del Ministerio de Relaciones Exteriores, al quetuvo acceso Búsqueda, concluye que el ingreso de Uruguay a la OCDE «seríaaltamente beneficioso en términos de credibilidad ante los principales actoresdel desarrollo económico», con el objetivo de consolidar los flujos deinversión extranjera, pero también como forma de mejorar las políticas públicasen diversas áreas (economía, servicios, energía, medioambiente, calidaddemocrática, etcétera), al someterse a un proceso comparativo con países másavanzados.

El informe advierte que existendiversos mecanismos para vincularse con el organismo de cooperación ydesarrollo, que van desde integrarse a alguno de sus comités ?el caminorecomendado en el informe para la actual situación del país?, hasta cumplir losrequisitos para ser un miembro pleno y solicitar formalmente el ingreso.

El estudio sobre el «impactoestratégico a mediano y largo plazo que podría generar el eventual ingreso deUruguay a la OCDE» fue solicitado por el canciller Luis Almagro a laUnidad de Análisis Estratégico de la Cancillería a mediados del año pasado.Esta división del servicio exterior se puso en marcha al inicio de la actualadministración con el objetivo de ser una suerte de centro de estudios sobreasuntos que pueden afectar a mediano y largo plazo las relacionesinternacionales del país.

«Solicitamos este informe enun momento difícil de la relación con la OCDE, con el objetivo de conocer através de qué vías podemos colaborar mejor con ese sistema multilateral»,explicó Almagro. «Pensamos que a mediano plazo el gobierno y el sistemapolítico en su conjunto deben analizar la posibilidad de vincularse con elorganismo de manera estable y sistemática», agregó.

Para Almagro, primero hay que»quemar la etapa» de aprobar en el Parlamento todos los acuerdos deintercambio de información con distintas jurisdicciones y avanzar en los otrosrequisitos de transparencia que se le solicita al país, y luego habrá queplantearse la forma de vincularse a la organización internacional.

A su juicio, el estudio de laUnidad de Análisis Estratégico es muy riguroso y plantea distintas opciones.»Ante la pregunta del camino que debería adoptar Uruguay en el futuro, meinclino por el de transitar uno de ingreso gradual al organismo decooperación», explicó el canciller. Sin embargo, precisó que esta no esuna decisión privativa de Cancillería, sino que se trata de una opción nacionalque previamente debe ser debatida con buena parte del Poder Ejecutivo,especialmente con el equipo económico.

Además, las políticas de la OCDEhan sido rechazadas desde distintos lugares del espectro social. Recientementeun grupo de estudios jurídicos especializados en temas tributarios alertaronsobre los peligros de identificar a los accionistas de las sociedades anónimasen un evento en la Cámara de Comercio y Servicios, un cambio normativo que estáimpulsando el gobierno a partir de recomendaciones hechas por la OCDE. Del otrolado, fuerzas sindicales y grupos políticos de izquierda podrían oponerse a laliberalización de las telecomunicaciones y de los servicios públicos, comotambién solicita el organismo.

 

Marginados. La OCDE es uninfluyente foro de integración global, que contribuye a la competitividad delas economías de sus miembros, a un funcionamiento más ágil y transparente delaparato del Estado, así como a impulsar la inversión extranjera.

Según algunos analistas, juntocon el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, la OCDE es uno de lostres organismos líderes en el diseño de la arquitectura económica mundial.

Según el informe de Cancillería,en el «ámbito sudamericano actualmente sólo cinco naciones no estáncomprometidas con las actividades de la OCDE: Bolivia, Ecuador, Paraguay,Uruguay y Venezuela».

No obstante, entre los 34miembros plenos figuran solo dos latinoamericanos: México (desde 1994) y Chile(2010). Otros tres países de la región -Colombia, Brasil y Perú- estántransitando la ruta de ingreso gradual a la organización y en la prácticaintegran de 20 a 25 comités. Argentina, Brasil y Perú participan del Comité deInversiones de la OCDE, en calidad de miembros adherentes de la Declaraciónsobre Inversión Internacional y Empresas Multinacionales.

Integrar este club permite un»diálogo directo» y en un «pie de igualdad con las naciones másdesarrolladas, así corro un puente hacia la definición o caracterización de lasmejores prácticas en una amplia gama de políticas públicas, particularmente enuna amplia gama en varias esferas claves, tales como educación, salud, energía,medioambiente, finanzas y trabajo», subraya el estudio.

Ingresar supone tener «unsello de calidad, emanado de la convivencia institucional con un selecto grupode naciones comprometidas con la democracia y las mejores prácticas en materiade políticas públicas», agrega el informe.

 

Requisitos. El requisito centralpara ser miembro de la OCDE radica en la liberalización progresiva de los movimientos de capitales y deservicios, sobre la base de la aplicación de los principios de nodiscriminación, trato nacional y trato equivalente. «Tales principios sonvisceralmente compatibles con la prioridad estratégica asignada por Uruguay ala captación de Inversión Directa Extranjera (IDE)», afirma el estudio.

Si se considera el PBI percápita, Uruguay lidera en América Latina con cerca de U$S 14.000 por habitante.De mantenerse en un ciclo de crecimiento, el Uruguay estaría «en una sendade convergencia, o al menos de aproximación a los estándares de los 34 paísesmiembros de la OCDE», explica la Unidad de Análisis de RelacionesExteriores.

Ingresar a la OCDE también suponeun «prestigio» para el país. «Se trata de nacionescaracterizadas por niveles altos de calidad institucional, con sistemasdemocráticos consolidados, con modernas legislaciones laborales y ambientales,y con estadísticas confiables», añade el informe.

De acuerdo a este análisis,»por el momento, Uruguay ha debido mantener en líneas generales unaactitud defensiva ante la OCDE, la cual ha incluido a nuestro país desde abrilde 2009 en la llamada lista gris», que reúne a los países «que se hancomprometido a tomar acciones concretas para facilitar informacióntributaria» pero no concertaron esa promesa, recuerda el estudio.

«Obviamente la OCDEcondiciona el ingreso y pertenencia a la organización al cumplimiento dealgunos estándares obligatorios en el área bancaria, pero también laboral oambiental, que se deben homologar ante los restantes países miembros»,explica.

 

Conclusiones. El estudio de laCancillería llega a la «firme conclusión de que pertenecer a la OCDE seríaaltamente beneficioso en términos de credibilidad ante los principales actoresdel desarrollo económico y social a escala global».

«Se trataría de un aportemuy significativo en favor de la imagen país que Uruguay a distintos niveles ypor diversos canales está procurando construir, un país estable, comprometidocon sus instituciones y que ha ingresado efectivamente en la senda deldesarrollo», explica.

El proceso de ingreso nace de una»decisión nacional», apunta el trabajo, y «por supuesto requiereuna evaluación positiva previa en el seno de la organización».

Desde que la organizacióncomienza a evaluar con las exigencias previas al ingreso, hasta que se aceptaal país como miembro pleno

pueden llegar a pasar unos tresaños.

 

Ingreso gradual. Pero el análisisde los expertos del servicio exterior recuerda que existen «otras víaspara vincularse a la OCDE sin que impliquen la apertura de un proceso formal deadmisión».

Se trata de una vinculacióngradual y progresiva «reflejada en la presencia del país interesado enalguno o en varios de los comités que abundan en su estructura orgánica».

«De hecho, 24 países nomiembros participan hoy como observadores regulares o completos en algunos dedichos comités», precisa el estudio.

En el caso de Uruguay el eje deatención inicial podría girar en torno al Comité de Inversiones de la OCDE, elcual «sería consistente con los esfuerzos en curso para recuperar lacalificación de grado inversor que nuestro país perdió en el 2002, algo quesería congruente con la propia estrategia de promoción de inversiones enUruguay», agrega este estudio.

La presencia con un estatuto»intermedio», también permitiría avanzar «en áreas de sensibilidadpolítica como el intercambio de información en materia tributaria»,concluye.