Un resguardo para las empresas familiares entró en funcionamiento.

Las empresas familiares constituyen las principales fuentes de trabajo de los uruguayos. Si bien no existen cifras estandarizadas, especialistas estiman que en Uruguay superan el 80% del total de las empresas y que contribuyen con más de la mitad del PBI y más del 70% de la fuerza laboral.

Sin embargo, a pesar de su relevancia, existen “grandes lagunas” en lo que refiere a su análisis y atención, según el recientemente designado gerente general del nuevo Centro de Empresas Familiares de la Cámara Nacional de Comercio y Servicio (CNCS), Gonzalo Acuña. “El mercado general y la academia tienen muy pocas propuestas y son escasos los profesionales que están disponibles en el mercado para atenderlas”, señaló.

En este sentido, explicó que los cometidos del nuevo centro, que surgió mediante un convenio de cooperación firmado por el BID, la CNCS y la Cámara de la Alimentación, son sensibilizar a través de la organización de talleres y seminarios, facilitar el acceso a información relevante y proporcionar asesoramiento técnico y legal a empresas familiares que lo necesiten. El lanzamiento del nuevo centro supone la implementación de dos grandes propuestas de trabajo. Por un lado, la generación de un espacio de intercambio para las empresas familiares en el que los miembros puedan proponer los temas que les preocupan, así como seguir un cronograma de tópicos propuestos por el propio centro. Por otro lado, crea el Servicio de Apoyo Integral que ofrece un diagnóstico, asesoramiento y gestión de asistencia técnica. “Mediante esta herramienta, por ejemplo, si una empresa encontró una posibilidad de mejora en una licitación, podrá contar con el apoyo de especialistas que lo asesoren en el proceso y en la elaboración de los contratos”, explicó Acuña.

A su vez, adelantó que, según las necesidades que vayan surgiendo, se realizarán llamados a distintos especialistas para la elaboración de diagnósticos y la ejecución de estrategias empresariales. La afiliación al centro tiene un costo base mensual de $ 350 y está abierta a todos los empresarios y profesionales vinculados con la temática de la empresa familiar.

Problemas más frecuentes

Según Acuña, el retraso innecesario de la sucesión constituye uno de los problemas más frecuentes de las empresas familiares. “Si los empresarios pudieran captar la necesidad de anticiparse a esta etapa podrían generar grandes ventajas competitivas respecto a su competencia, fundamentalmente en un marco en donde lo que priman son las empresas familiares”, señaló.

Saber sobrellevar los lazos afectivos constituye otra dificultad, a criterio de Acuña. “Cuando en los procesos de contratación se mezcla lo afectivo con lo personal siempre surgen problemas”, comentó.

Por último, mencionó que suelen producirse confusiones entre el derecho a la propiedad y a la dirección de una empresa. “Por más que un empresario herede el 100% de una empresa no hereda la posibilidad de dirigirla. A la capacidad de dirigir necesitamos desarrollarla”, afirmó Acuña.

POR SERRANA DÍAZ REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR