Un simulacto de ataque a Botnia vuelve a agitar la frontera

Fuentes de la Gendarmería argentina situaron en 300 la cantidad de personas que manifestó ayer sobre el puente internacional «Gral. San Martín», que conecta a Gualeguaychú con Fray Bentos, simulando un ataque por aire, mar y tierra sobre la planta de Botnia, y con la intención de ridiculizar la decisión del gobierno de enviar al Ejército a colaborar en la seguridad del emprendimiento. Pero los organizadores comentaron a El País que estiman en 500 a 600 la cantidad de personas que se juntó en la cálida tarde entrerriana.

El dispositivo de seguridad impidió que los manifestantes cruzaran la línea divisoria imaginaria sobre el puente que marca la frontera entre los países, aunque, de todos modos, la movilización les permitió manifestarse abiertamente contra Botnia y la decisión del presidente Tabaré Vázquez.

La movilización se organizó temprano en la tarde, con una reunión de once kayaks y un yate, que llegaron por aguas jurisdiccionales argentinas lo más próximo posible al medio del río y desplegaron un cartel con la inscripción de repudio a la empresa finlandesa.

Otros manifestantes formaron una figura humana sobre el puente con la expresión «Fuera Botnia», un grupo arrojó aviones de papel al aire y varios participantes remontaron barriletes.

Paralelamente, se vio desplegar arcos y flechas simulados dirigidos hacia la zona donde se levanta la planta fraybentina, mientras todos gritaban al unísono «Fuera Botnia».

Uno de los casos más impactantes se produjo cuando un manifestante levantó al cielo un caño de PVC y lo enfocó hacia el emplazamiento de Botnia, simulando el disparo de un misil.

AUTOATENTADO. Luis Molinuevo, de la Asamblea de Gualeguaychú, comentó a El País que «cuando comience a echar humo la chimenea de Botnia no tengo idea cómo va a reaccionar la sociedad de Gualeguaychú».

Y luego, advirtió el activista que «tememos un autoatentado en Uruguay» contra la planta, y que «después sea el pueblo de Gualeguaychú el responsable».

Los manifestantes arrojaron al río Uruguay decenas de globos negros, en señal de luto, y al final de la jornada se definía el programa de acción con vistas a las próximas movilizaciones.

Del lado uruguayo, la situación estuvo por demás tranquila, dado que los soldados desplegados en torno al perímetro de la planta no tuvieron novedades sobresalientes, dijeron a El País fuentes militares consultadas especialmente durante la movilización.

NO AFECTA. El secretario de Turismo de Gualeguaychú, Sebastián Bel, afirmó ayer que la crisis por las pasteras «no aleja» a los turistas de esa ciudad. Mientras continúa el corte por tiempo indeterminado, la capacidad hotelera en esa ciudad entrerriana se vio colmada durante este fin de semana largo para los argentinos.

Según destacó el diario argentino Clarín, el jerarca afirmó que este fin de semana tuvieron un 100% de ocupación en los hoteles pero admitió que la instalación de Botnia en Fray Bentos provocó la paralización de inversiones. Así se refirió a dos hoteles de cuatro y cinco estrellas que desistieron de construirse en esa ciudad argentina.

El funcionario argentino declaró estar «a favor» de lo que decida la Asamblea Ambiental y que «lo único que quiere el pueblo de Gualeguaychú es que las pasteras se vayan del río Uruguay». Bel dijo que no cree «que quiera venir nadie a disfrutar de una noche de carnaval con el olor a huevo podrido que producen estas plantas».

En lo político, ha habido buenas reacciones desde el lado argentino con respecto al contacto mantenido por el presidente Vázquez con el vice argentino Daniel Scioli. El gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, consideró que ha sido «positivo» el encuentro, aunque reiteró la necesidad de que los directivos de la papelera Botnia se sumen a «la mesa del diálogo». El gobernador señaló que «todo lo que signifique diálogo es positivo», en relación al encuentro de ambos que tuvo lugar este fin de semana en Bolivia.

De todos modos, Busti aclaró en diálogo con la agencia noticiosa Télam: «Todavía tiene que entrar a la mesa de diálogo los grandes jugadores, la pastera Botnia, que se mantiene escondida».