Una banderita que hizo enojar a Uruguay

El gobierno considera que el presidente argentino Néstor Kirchner “incumplió” la declaración de Madrid que acotó el conflicto de las papeleras, al agitar ante las cámaras de televisión una bandera de plástico con la inscripción “Fuera Botnia. Viva la Patria”. Se la alcanzaron piqueteros de Gualeguaychú durante un acto patrio de ese país, el miércoles en la provincia de Rosario, Argentina. El canciller Reinaldo Gargano dijo ayer que esa actitud del presidente del vecino país “agrava el diferendo” entre las dos naciones por el conflicto por la instalación de las papeleras (Botnia y ENCE) en territorio uruguayo.
La imagen de un Kirchner sonriente agitando la bandera contra la papelera finlandesa causó malestar en el entorno del presidente Vázquez y, según fuentes del Edificio Libertad, “quebrantó” la declaración final firmada en Madrid el 30 de marzo entre los representantes de ambos gobiernos en el diálogo propiciado por el Rey de España. Frente al monarca español, los gobiernos de Uruguay y Argentina se habían comprometido por escrito a “abstenerse de adoptar medidas o actitudes que puedan contribuir a profundizar las diferencias existentes o a incrementar las tensiones”. También habían asumido los cancilleres de los dos país -que en esa ocasión sonrieron y se abrazaron para la foto- la responsabilidad de “esforzarse en mantener una atmósfera de distensión y confianza mutua”.

El nuevo aliento público de Kirchner a los piqueteros entrerrianos está bajo análisis del equipo de Cancillería que en pocos días volverá a reunirse con su par argentino en una nueva instancia de diálogo propiciada por el facilitador real, Juan Antonio Yánez. En ese encuentro técnico, agendado para la última semana de junio o primera de julio en Nueva York, los representantes uruguayos tienen pensado plantear que la actitud del presidente argentino resulta “inconveniente” para avanzar en el diálogo, confiaron a El Observador fuentes de la Cancillería.

La primera de esas reuniones técnicas celebradas en Nueva York a partir de la declaración de Madrid terminó sin resultados concretos a finales de mayo. Sólo hubo otra declaración de buena voluntad de ambos gobiernos.

La relación entre los presidentes Vázquez y Kirchner está cortada desde la fallida reunión de marzo del año pasado en la estancia Anchorena, cuando fracasó la cumbre en la que se preveía alcanzar un acuerdo por la instalación de las papeleras en Uruguay. Desde ese entonces ambos presidentes no han vuelto a dialogar. El único contacto directo entre las dos casas de gobierno que se mantiene, de forma esporádica, es entre el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y el jefe de gabinete de Argentina, Alberto Fernández.