Una dura declaración

3.- Se afectará de esta manera la viabilidad de las empresas, comprometiendo la necesaria reinversión y el interés por generar nuevos emprendimientos, factores imprescindibles para el proceso de crecimiento que el país requiere.

4.- Esta iniciativa atentará contra la generación de empleo cuando la desocupación constituye uno de los mayores problemas que enfrenta el país.

5.- Hemos participado en todas las instancias de negociación que se han planteado, tanto a nivel del Poder Ejecutivo como del Poder Legislativo. Constatamos que no ha existido la madurez política necesaria para tomar en cuenta los puntos de vista considerados fundamentales por el sector empresarial, tales como la oposición a la universalidad de la reinstalación y a la retención obligatoria de la cuota sindical.

6.- De la totalidad de las empresas de este país, el 98% son micro, pequeñas y medianas. Estas serán las más afectadas por una ley que las expone aún más al alto riesgo que significará la nueva relación laboral, con las reglas que se pretenden imponer.

7.- Esta iniciativa no es un hecho aislado. Forma parte de una estrategia que apunta al desplazamiento del empresario en la gestión de su propia empresa, determinando un nuevo orden en nuestra sociedad.

8.- El sector empresarial comunica a la ciudadanía en general las graves consecuencias que la aprobación de este proyecto de ley no consensuado generará, las que deberán ser asumidas por quienes lo impulsaron y respaldaron.