Unasur y OEA condenaron intento de afectar institucionalidad en Ecuador

El presidente uruguayo José Mujica fue el primero de los mandatarios de los países de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) en llegar anoche, a las 23.05, a la sede del Palacio San Martín, la cancillería argentina. Antes que él habían ingresado el líder sindical Luis D´ Elía y el embajador ecuatoriano en Argentina, Wellington Sandoval.

Mujica fue recibido por el canciller Héctor Timerman y sobre las 23.30, llegaron el presidente boliviano Evo Morales y el secretario general de Unasur, Néstor Kicrhner. Luego esperaron el arribo de los mandatarios de Colombia, Juan Manuel Santos; Perú, Alan García; y Chile, Sebastián Piñera, para dar inicio a la reunión.

«Esta noche comienza la reunión de presidentes de Unasur en Buenos Aires. Repudio total al levantamiento contra el presidente Correa. CFK preside la reunión», anunció vía Twitter el canciller Timerman.

A las afueras del sitio donde tuvo lugar el encuentro hubo una concentración de diversos movimientos sociales, kirchneristas y peronistas que corearon cánticos de apoyo a Correa al son de los tambores. Había algunas banderas del Frente Amplio y del MPP.

Más temprano, el secretario general de Unasur, el ex presidente argentino Néstor Kirchner, había expresado «el firme compromiso y la más absoluta solidaridad del bloque regional» con Correa ante el intento de «sublevación al orden constitucional de sectores corporativos de las fuerzas de seguridad».

En una Asamblea general convocada de urgencia en Washington, la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó de manera unánime una resolución que repudió «cualquier intento de alterar la institucionalidad democrática en el Ecuador» y llamó a los «sectores políticos y sociales a evitar todo acto de violencia».

La Organización decidió «respaldar decididamente al gobierno constitucional del presidente Rafael Correa (…) en su deber de preservar el orden institucional, democrático y el Estado de derecho», según dice el texto.

Durante el encuentro, el secretario general del bloque, José Miguel Insulza, afirmó que en Ecuador «está en marcha un golpe de Estado», pero advirtió que todavía «no se ha consumado» y «la manera de evitarlo es actuar rápidamente», por lo que pidió a hacer «toda la presión internacional posible».

«Tenemos una situación muy grave», dijo Insulza, quien conversó por teléfono durante la jornada con Correa mientras estaba en una habitación del hospital Policial, tras haber sido agredido. Informó que, según el avance de la situación, no descartaba convocar a reunión de cancilleres de la OEA y realizar un viaje a Ecuador en las siguientes horas.

La OEA «debería mostrar la misma unidad» que evidenció ante Honduras, país que fue separado del organismo tras el golpe de Estado de junio de 2009, dijo Insulza. Varios países llamaron a ver lo sucedido en ese país, donde el propio Insulza ha admitido que una temprana intervención de la OEA podría haber evitado el golpe, como una lección.

«Que no se convierta esto en hecho consumido y estemos observando desde lejos que otro país más caiga en las garras de los golpistas», dijo el paraguayo Bernardino Saguier.

MÁS RESPALDO. «Están tratando de tumbar al Presidente Correa. Alerta los pueblos de la Alianza Bolivariana! Alerta los pueblos de Unasur! Viva Correa!!», escribió el mandatario venezolano Hugo Chávez en Twitter.

La Comunidad Andina de Naciones (CAN), que Ecuador integra junto con Bolivia, Colombia, y Perú, expresó su «solidaridad y respaldo» a Correa y su rechazo «a las medidas de hecho y actos de violencia que pretenden alterar el orden democrático interno de Ecuador».

Los presidentes de Colombia y Perú cerraron sus fronteras con Ecuador temporariamente. Alan García calificó los hechos como una «intromisión de gorilas».

Los países de la Alianza Bolivariana de los pueblos de América (Alba) exigieron que se garantizara a Correa «el pleno ejercicio de sus facultades» y pidieron a los países latinoamericanos que «acompañen solidariamente» a Ecuador.

Cuba expresó su «más enérgico rechazo» al «golpe de Estado que se está desarrollando en Ecuador» y Brasil expresó su «total apoyo y solidaridad» a Correa y reclamó una «respuesta firme y coordinada» del Mercosur, la Unasur y la OEA, según una nota de la cancillería. (Producción: Ignacio Quartino.)


Los líderes de Unasur se reunieron hasta la madrugada en Buenos Aires para analizar la situación de Ecuador, al tiempo que la OEA repudió de forma unánime «cualquier intento de alterar la institucionalidad democrática» en el país.