Unifican devolución de tributos y surgen quejas de exportadores

En el marco de los festejos por los 40 años de la Unión de Exportadores, Astori anunció que se implementará una tasa plana de 2% para todos los sectores por devolución de impuestos -hoy hay diferentes tasas según el sector y en promedio llegan a 3,3%- pero que «no se retacearán recursos», ya que los ahorros que genere el gobierno por la diferencia con el sistema actual (que ascienden a U$S 45 millones) serán destinados a planes para el sector.

Si bien se prevé que el régimen comience a aplicarse a partir del 1° de julio, Astori dejó la puerta abierta ayer para negociar la fecha de inicio. Desde los empresarios se espera «ver la cadencia» con que se aplica el cambio del sistema. «Se sabe que a partir del 1° de julio las reglas van a cambiar» dijeron.

En 2006 por la emisión de certificados por devolución de impuestos se otorgaron U$S 115 millones. Ahora se piensa otorgar U$S 70 millones.

De los ahorros, U$S 8 millones se destinarán al fortalecimiento de la Agencia Nacional de la Innovación, U$S 6 millones a la implantación del sistema de trazabilidad, U$S 7 millones (en 2008) al programa de apoyo al sector textil y otros U$S 6 millones a un programa de incentivo a la contratación de desocupados de larga duración. Además otros U$S 18 millones se destinarán a programas a «definir con el sector privado», anunció Astori.

Según el gobierno el reintegro será mayor, porque con el sistema tributario se elimina el Imaba (un impuesto que encarece el crédito bancario) y además el cambio de Imesi por IVA en el gasoil permite a las empresas deducir el impuesto. Eso tiene un costo de U$S 35 millones, según datos de Economía.

El ministro sostuvo que la medida de unificar en 2% se debe a que el sistema actual «se ha separado de lo que debe ser», lo que ha llevado a que «hoy en muchos casos se estén otorgando subsidios pero no devolviendo impuestos». El sector servicios seguirá excluido.

A esto se suma la implementación de un régimen especial de prefinanciación de exportaciones que beneficiará a 1.645 pequeñas y medianas empresas (93% del total exportador y que suman el 13,5% del monto de ventas al exterior). Esto supone que se mejoran las tasas que paga el gobierno por el monto de prefinanciación que se deposita en el Banco Central. Este régimen irá acompañado de un fondo de garantía (ver nota aparte).

Astori también anunció que «se prevé estudiar los sistemas especiales de promoción» por ejemplo el de la industria automotriz y el cuero que reciben mayores reintegros que otros sectores. Y agregó que se acortarán gradualmente los plazos de los certificados de devolución, reduciendo de a un mes por semestre a partir de julio de 2008 hasta llegar a un plazo objetivo de 180 días.

REACCIÓN. «Hay que ver la situación particular para cada sector, habrá a algunos que les irá peor y otros mejor», resumió el titular de la Unión de Exportadores, Rodolfo Merzario.

El director ejecutivo de la Cámara de Industrias Frigoríficas (CIF), Daniel Belerati, fue terminante sobre el efecto de la rebaja de la devolución de impuestos en una industria que hoy disfruta de una tasa de 5,5%. «Que la suerte nos ayude. Porque mientras se mantengan los buenos precios de los mercados internacionales vamos a tratar de sobrevivir», expresó el industrial a El País.

El industrial reconoció que el impacto de esta decisión podría afectar al precio que pagan las plantas a los productores. «En algún lado se va a tener que reflejar», sostuvo.

Este es el temor que tienen los productores. El presidente de la Federación Rural, Rodrigo Herrero, dijo a El País que existe preocupación por que la baja se refleje en el precio que reciban los productores.

Sin embargo desde Economía se dijo a El País que los empresarios «deberían estar contentos» y que no hay razones para las «dudas».

Pese a eso, hay exportadores que tienen incertidumbre. Por ejemplo, no se sabe si la soja y el girasol -que hoy no tienen devolución- estarán en el nuevo sistema. El jefe de Asesoría Macroeconómica, Fernando Lorenzo, les dijo ayer a empresarios que se van a «atender situaciones particulares».

En la industria topista, los ánimos al término de la reunión estaban muy encrespados. El País vio cómo varios empresarios se quejaban a un jerarca sobre la medida. El viernes pasado el gobierno anunció un subsidio de U$S 3 millones entre 2007 y 2008 para los topistas para que puedan contrarrestar los perjuicios de la falta de materia prima ante la escalada de venta de lana sucia a China. «Nos dieron la mitad de lo que nos sacan», se quejaba un industrial en el hall del Sheraton.

El presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Tabaré Aguerre, dijo que se debe ser flexible sobre la vigencia de los cambios, ya que de lo contrario los arroceros recibirán un menor porcentaje por la cosecha del ejercicio que cierra el 30 de junio y que se realizó bajo otro régimen impositivo. Recordó que tanto la ACA como los molinos realizaron un estudio que demostró que el 4,25% que recibe el sector por la devolución «es significativamente menor» al que tendrían derecho. Aguerre destacó que los cambios impositivos sobre la tributación para la compra de combustibles podría generar beneficios al sector.

En tanto, fuentes del sector lácteo dijeron a El País que la medida tendrá un impacto «significativo» en Conaprole, de entre U$S 3 y U$S 4 millones anuales.