Unión Europea y Mercosur retoman las negociaciones

Regis Arslanian, director de Negociaciones Internacionales de la cancillería brasileña, dijo que su expectativa es que las conversaciones se retomen los días 3 y 4 del mes próximo en Río de Janeiro. Los obstáculos que hicieron que no se cumpliera con anterior plazos para cerrar un acuerdo (se suponía que ello debía ocurrir en 2004), fueron básicamente el proteccionismo agrícola europeo y la renuencia de Brasil y Argentina a abrir sus sectores de servicios y algunas ramas industriales.

En abril el Mercosur había propuesto a Bruselas y al Comisario de Comercio, Peter Mandelson “elementos para un posible acuerdo”, entre los que se destacaban la solicitud de una cuota libre de aranceles de 300.000 toneladas de carne bovina, casi el doble de lo que la Unión Europea ofreció a todos los países que conforman la Organización Mundial del Comercio en la ronda multilateral de Doha.

Un mes después, la Unión Europea respondió que tenía “algún espacio” para hacer concesiones en materia agrícola e hizo sus propias demandas. Entre ellas incluyó una mayor protección adicional para las normas de origen, la apertura del sector servicios del Mercosur y que se garantice la liberalización del mercado brasileño para 353 productos industriales que son prioritarios para los exportadores europeos.

VISION LOCAL. En la diplomacia uruguaya no llamó la atención el interés de la Unión Europea por intentar dar vida a las estancadas conversaciones con el Mercosur para conformar una zona de libre comercio porque hace algunas semanas se rumoreaba sobre la posibilidad. Ambas partes habían acordado sin demasiada precisión volverse a reunir antes de fin de año. Sin embargo, fuentes de la Cancillería señalaron que el interés central manifestado por los grandes actores del comercio mundial hoy es reanimar la ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio. “La negociación con la Unión Europea se daría en un momento delicado e implicaría realizar tratativas en distintos ámbitos. No creemos que se avance mucho con la Unión Europea”, dijeron.

En el encuentro de Río de Janeiro se espera que “haya algún movimiento en agricultura”, dijo Arslanian. “Hace dos años que no había ni señales”, agregó.

Por su parte, el Mercosur ofreció mejoras en materia de reaseguros, transporte marítimo y servicios financieros. El bloque sudamericano está dispuesto a mejorar su oferta a la Unión Europea en bienes industriales, especialmente en el sector automotor.

El cronograma de desgravación arancelaria que se está planteando supone un plazo de 10 años. Quedaría excluido algún sector “sensibles” que para el caso europeo es el agrícola y para el sudamericano el automotor, dijo Arslanian.

La UE quiere liberalizar el 90% del intercambio y el Mercosur algo menos. Estaría dispuesto a abrirse a los autos europeos en un plazo de 18 años.