Universidad de Virginia bajo fuego: 33 muertos

La matanza se produjo en dos actos, separados por un par de horas, dentro del campus universitario. En la memoria colectiva pesa la tragedia del instituto de Columbine, en el Estado de Colorado, donde hace ocho años dos adolescentes mataron a tiros a 13 personas.

«Horrorizado» se ha mostrado el presidente estadounidense, George W. Bush, al tener noticia del tiroteo, que ha tenido lugar en Virginia Tech, una universidad de la costa Este, en la que estudian 28 mil alumnos.

Si bien la policía sólo identificó al agresor como «un hombre», citando fuentes federales la cadena Fox dijo que el sospechoso era un «joven asiático» que «estaba buscando a su novia» y que llevaba consigo dos pistolas automáticas. Según el New York Times, el atacante no poseía documentos y se desfiguró el rostro con un disparo, lo que impide su identificación. A la noche, las autoridades dijeron haberlo identificado aunque no dieron el nombre.

Tampoco se confirmó que fuera un solo atacante, ni se dieron a conocer los nombres de las víctimas. Aunque en Virginia Tech hay muchos estudiantes latinoamericanos, primeras averiguaciones de El País, no determinaron que entre las víctimas haya estudiantes uruguayos .

Los testimonios de los estudiantes describían el «caos» que se vivía en momentos en el recinto universitario, explicando además como algunos chicos se lanzaron por la ventana para escapar del agresor.

Según la reconstrucción realizada por el director de la universidad Virginia Tech, Charles Steger, los servicios de emergencia recibieron la primera alerta a las 7.15. Cuando acudieron a uno de los colegios mayores de la universidad, el West Ambler Johnston y donde viven 895 estudiantes, hallaron dos cadáveres. El asesino no pudo ser apresado.

Alrededor de dos horas después, volvió a actuar, en esta ocasión en el cuarto piso de la facultad de ingeniería Norris Hall, situada al otro lado del campus universitario, a unos centenares de metros de distancia. Allí las puertas estaban trancadas con cadenas. En este segundo tiroteo murieron 31 personas, incluyendo al presunto atacante.

Las autoridades universitarias fueron criticadas por no cerrar el campus inmediatamente después de los primeros ataques. El jefe de Policía, Wendell Flinchum, dijo que se consideró que el primer caso era «doméstico» y que el homicida ya había abandonado, no sólo el campus, sino incluso el estado.

Se investiga qué tipo de arma fue utilizada en los tiroteos, pero, dado el alto número de muertos y heridos, se conjetura que pueda ser un rifle de gran calibre. En la investigación participan agentes de la policía local y estatal y del FBI, que descartó que el ataque tuviese un objetivo terrorista.

El centro se encuentra a 434 kilómetros al suroeste de la capital, Washington DC. El campus tiene una extensión de 1.052 hectáreas.

Hace una semana, este centro sufrió una amenaza de bomba falsa. Hace ocho meses, un enfermo se escapó de un hospital y mató a un policía y a un guardia de seguridad.

El debate ya se instaló en Virginia donde hay una enraizada cultura de armas y las acusaciones apuntan también a la propia universidad, que exhibe orgullosa su tradición de formar cadetes militares.

Los ataques ocurrieron en la misma semana que hace ocho años, hubo una masacre de estudiantes en el colegio de Columbine en Colorado.