Uribe logró histórico triunfo: 62%

Escrutado el 96% de los votos, Uribe conseguía más del 62%de los votos, con lo que se anotó dos récords: nunca un presidente fue elegido con tan alto caudal de votos en la historia colombiana y por primera vez, uno resulta reelegido, gracias a una reforma constitucional que autorizó la reelección el año pasado.

El candidato que más se le aproximó en las urnas, Carlos Gaviria (22% de los votos), no demoró en reconocer su derrota ni bien los balances se sucedieron. Gaviria tuvo ventaja sólo en tres de los 32 departamentos colombianos.

Uribe se enteró de su victoria en el salón del Consejo de Ministros de la sede presidencial de Nariño. Ahí le llegaban periódicamente los boletines de la Registraduría, que a lo largo de la jornada solo afianzaban su victoria.

El vicepresidente Francisco Santos y tres de sus ministros estaban presentes al confirmarse la victoria de Uribe, quien no ocultó su alegría pero se mantuvo en calma.

SEGURIDAD. La jornada electoral tuvo otra característica histórica: una mínima interferencia de las guerrillas, que suelen sabotear o causar atentados en medio de los comicios.

Sin embargo y en incidentes aislados, las fuerzas armadas mataron a 12 guerrilleros que intentaron interferir en el proceso electoral, de acuerdo con un balance oficial. Los enfrentamientos se registraron en algunos departamentos del norte y este del país.

El ministro de Interior y Justicia, Sabas Pretelt, declaró a radio Caracol que esos incidentes «no tienen que ver con el proceso electoral. Las urnas, las mesas, los jurados, todos están en sus sitios«.

Las autoridades desplegaron más de 220.000 policías y soldados en el país para vigilar el proceso y evitar desórdenes de las FARC. «Pueden salir a votar sin ningún riesgo… el país está en calma«, aseguró Pretelt.

El jefe de los observadores electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA), Santiago Murray, expresó que «estas elecciones estuvieron muy bien, no tenemos reclamos. Vimos que la democracia se fortaleció«.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la principal guerrilla del país, descartaron sabotear el proceso con antelación pero pedían no votar por Uribe, que busca doblegarlos militarmente con su plan Colombia apoyado por Estados Unidos.

De acuerdo con analistas y comentarios periodísticos, la política de «seguridad democrática« de Uribe devolvió la confianza a los colombianos, que superaron el temor a la guerrilla, y los inversionistas volvieron a invertir en el país.

RETOS. La derrota militar o negociación con la guerrilla de las FARC, la deuda social con el 49,2% de pobres y la recuperación de la confianza de los países vecinos, son los principales retos que tiene el reelecto presidente Uribe.

Vicente Torrijos, politólogo e internacionalista de la Universidad del Rosario, consideró que Uribe, quien en la campaña de 2002 prometió derrotar a las FARC, ahora tendrá que buscar un diálogo con el grupo guerrillero sin abandonar la «mano dura».

Torrijos considera que «las FARC van a estar dando muestras permanentes de su capacidad militar» y que Uribe tendrá que «buscar un mecanismo para que en medio del conflicto se puedan ir logrando acuerdos parciales en materia humanitaria», dijo en referencia a eventuales acuerdos de liberación de rehenes.

Horas antes del inicio de las elecciones, Uribe había señalado que una vez se conociera su triunfo, propondrá negociar a la guerrilla de las FARC y responderá con amplitud cualquier gesto de paz de los rebeldes.

«Si gano la reelección voy a decirle a las FARC que renuncie al terrorismo, que haga un alto en el camino y se proponga ayudar a construir la paz y la reconciliación total» había dicho a un grupo de corresponsales extranjeros.

La inversión social es el otro frente de trabajo que, según los analistas, debe encarar Uribe. «En ese sentido, el presidente tendrá que hacer un gran esfuerzo para reactivar a los sectores más deprimidos a fin de que se vinculen a un verdadero modelo de desarrollo», señaló Torrijos.

En las relaciones internacionales, los tres analistas concuerdan en que el mandatario debe esforzarse en recuperar la confianza de los vecinos, menoscabada por su alineamiento con Washington y el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Ese acuerdo llevó al presidente venezolano, Hugo Chávez, a retirar a su país de la Comunidad Andina de Naciones (CAN, que integran además Bolivia, Ecuador y Perú). «El presidente Uribe tiene que resolver el problema de la Comunidad Andina porque de ello depende en buena parte la negociación de un acuerdo (comercial) con la Unión Europea», alertó Torrijos. «De ello también depende el que Colombia deje de ser vista como un simple peón de brega de Estados Unidos», indicó.