Uruguay abogó por alianzas entre públicos y privados

El ministro de Economía, Danilo Astori, cerró en la tarde de ayer con su oratoria la segunda sesión Plenaria de la 48º Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se cumplió en el Hotel Westin Camino Real de la blindada “Zona Viva” de esta Ciudad de Guatemala.
Ante las delegaciones de los 47 países miembros del organismo multilateral de crédito, el secretario de Estado uruguayo abogó por alcanzar una mayor integración entre el sector público y el privado, como forma consolidar los procesos de desarrollo.

Astori señaló que el Estado “tiene que transformarse mientras busca nuevas formas de asociación y cooperación con el sector privado”, al tiempo que señaló que el funcionamiento estatal de “la inmensa mayoría” de los países latinoamericanos debe ser “profundamente transformado”.

El ministro también recordó a los gobernadores del BID que muchos de los países “están embarcados en procesos de desdolarización que se hacen imprescindibles luego de un proceso de profundización de pérdida de la importancia de nuestras monedas nacionales como consecuencia de las crisis recientes”. Opinó que la “participación del BID en la colocación y en la garantía de activos financieros nominados en monedas nacionales puede llegar a desempeñar una contribución muy importante”.

Astori también celebró que en América Latina cada vez tienen menos espacios “la irresponsabilidad fiscal y la indisciplina monetaria y financiera”.


Que nadie se quede atrás. La sesión inaugural del Plenario de Gobernadores –celebrada en la mañana de ayer– tuvo lugar en el Teatro Nacional, una imponente edificación que domina el centro histórico de esta capital con su estilo arquitectónico ecléctico, y tuvo como oradores a los jefes de Estado y de gobierno que se hicieron partícipes del congreso.

El presidente de la nación anfitriona, Oscar Berger, exhortó a tres presidentes (Michele Bachelet, de Chile, Tony Saca, de El Salvador y José Manuel Zelaya, de Honduras) y a 47 ministros de Finanzas de América Latina y el Caribe a redoblar esfuerzos para aumentar el nivel de ingresos en los sectores más postergados y terminar con los niveles de pobreza actuales.

Para el gobernante centroamericano ese el principal “reto” de la región. “Si bien nuestros países han crecido, tenemos que enfocarnos en buscar mecanismos que contribuyan a elevar el ingreso en los estratos más rezagados de nuestras poblaciones”, reflexionó.

En esa misma línea Zelaya, habló de fortalecer “lo que nos une” y dejar de lado “ideologías infecundas” para vencer el nivel de pobreza extrema que afecta a 205 millones de ciudadanos en América Latina. “Para vencer las grandes barreras que nos dividen debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance con el fin de unir las áreas en las cuales coincidimos”, afirmó.

Berger fue todavía más allá al citar uno de los principios de libro sagrado de los mayas, el Popol Vu, que señala: “Que nadie se quede atrás”, cita elegida por su gobierno como eslogan de la asamblea de gobernadores. A su turno, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, consideró que pese al avance de unos países más que otros, aún continúan existiendo problemas básicos frente a los cuales es necesario “mejorar nuestra capacidad de innovar”.