Uruguay bloqueado por tierra y los piquetes ganan espacios

A las 17.45, hora de Uruguay, se cerró el último paso terrestre, el puente Salto-Concordia. Un poco antes había ocurrido lo mismo en el puente que conecta las ciudades de Paysandú y Colón. En Gualeguaychú, mientras se mantiene el bloqueo indefinido, las fuerzas de la Asamblea se reparten ahora en el apoyo a los piquetes de las otras dos ciudades entrerrianas.

La consigna de los asambleístas entrerrianos es la relocalización de Botnia fuera de la Cuenca del Río Uruguay. Un día antes del bloqueo total hicieron llegar una carta, dirigida tanto al presidente Néstor Kirchner como al enviado del Rey Juan Carlos I, haciendo saber que no aceptarían ninguna negociación que no partiera del retiro de la empresa finlandesa.

Con el respaldo de la CGT, la central obrera de cuño peronista, y envalentonados por el fallo adverso de La Haya, el movimiento entrerriano logró ampliar sus bases de apoyo y endurecer la protesta.

Por lo pronto la modalidad del bloqueo por tiempo indefinido se extiende ahora a Colón. La protesta adquiere, entonces, nuevos protagonistas.

ramales. «Vamos a seguir mientras se pueda, depende del apoyo que tengamos», dijo a El País Silvia «Poli» Echeverría, dirigente de la Asamblea Popular Ambiental Ruta 135. Este era el grupo que, hasta ahora, venía manteniendo la medida de manera intermitente.

Lo cierto es que ahora el grupo recibe el apoyo de los otro cuatro que existen en Colón, entre ellos de la Asamblea Ambiental histórica, que en principio se oponía al bloqueo. De esta manera, Echeverría explicó que «la idea es un corte por tiempo indeterminado».

Pero los colonenses van a contar con el apoyo de asambleístas de Gualeguaychú. Concretamente, para hoy se espera la llegada del dirigente Alfredo De Angelis, titular de la Federación Agraria de Entre Ríos y activo militante de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú.

Para los colonenses es un hecho que, a partir de ayer, el corte se prolongará todo el tiempo que Gualeguaychú mantenga la medida. Ayer, por lo pronto, habían reunido a un centenar de personas en la cabecera del puente General Artigas, un número largamente superior al que mantenía hasta ahora la protesta.

Pero la novedad fue ayer el corte de Concordia. Hasta ayer los intentos por cerrar el último paso terrestre habían sido infructuosos. La razón de ello era la manifiesta oposición de militantes peronistas afines al gobernador entrerriano Jorge Busti. Ahora este sector se volcó a apoyar el corte.

De todas formas, la medida fue encabezada por la Asamblea en Defensa del Medio Ambiente de Concordia, un grupo que encabeza el candidato a diputado por el Partido Comunista Ramón Cabrera.

Alrededor de 120 personas participaron ayer de este corte que se levantó alrededor de las 23 horas y comenzó a las 17.45 (hora uruguaya). Tres ómnibus y algunos automóviles transportaban a los manifestantes que llegaron hasta unos 800 metros del Paso de Fronteras y allí desplegaron una pancarta en medio de la ruta 015. Al tomar «posesión» del sitio el propio Cabrera leyó una proclama en la que llamaba a los presidentes de ambos países a retomar el diálogo, y también una convocatoria en el mismo sentido a las centrales obreras de los dos países.

Luego de esto tuvo lugar un hecho curioso. Al llegar a los puestos del paso fronterizo un oficial de la Gendarmería Nacional argentina dio solemne lectura a un oficio emitido por el juez federal de Concepción del Uruguay, Eduardo Maistegui Marcó, a través del que encomendaba a la fuerza a brindar todos los medios necesarios para garantizar la libre circulación de vehículos.

Luego el oficial también leyó el acta firmada por el ministro del Interior, Aníbal Fernández, en la que acusaba recibo del oficio del juez y hacía saber de su disposición a dar cumplimiento a las instrucciones «dentro del marco de la legitimidad otorgada a través de la Constitución Nacional y las leyes de la Nación».

Leídas que fueron ambas notas oficiales, ni la Gendarmería despejó la ruta 015, ni los manifestantes se apartaron. Eso sí, las formalidades quedaron cumplidas a satisfacción.