Uruguay comenzó a recibir electricidad brasileña a través de redes argentinas

El acuerdo con Argentina, para utilizar la red por la cual ese país recibe electricidad desde Brasil y traspasarla a Uruguay, se firmó en Buenos Aires y de inmediato se dieron las órdenes para comenzar el transporte. La electricidad comenzó a llegar a razón de 10 megavatios por minuto desde las 18, a través de los tendidos que conectan los servicios entre Uruguay y Argentina, a la altura de Salto Grande. Uruguay utilizará ese sistema en principio hasta el próximo 30 de abril, fecha en la que se espera una recuperación de los lagos artificiales de las represas hidroeléctricas, tras la larga sequía.

La llegada de la electricidad brasileña permitirá a UTE apagar los generadores que operan con combustibles derivados del petróleo a la hora de mayor consumo. «Permite, en primer lugar, juntar agua. Nos tiene muy preocupados el tema de las lluvias. No cayeron lluvias donde interesaba a UTE, ni en el Río Uruguay, en la zona de la represa, ni en los lagos. Los técnicos determinarán cuáles son las máquinas que van apagando pero en la Central de La Tablada, sin duda alguna, pienso que esta noche van a apagar centrales. Durante el día utilizarán y de noche apagarán, pero eso lo van a determinar ellos», explicó.

Scaglia indicó que la electricidad brasileña cuesta entre 38 y 48 dólares el megavatio, cifra que es la mitad del costo que tiene la generación por medios alternativos que utilizan petróleo. «Hubo distintos convenios. Tuvimos que designar al comercializador, que es el comercializador que nos había hecho los contratos en Argentina. Después hay que hacer acuerdos con el peaje interno de Brasil, el peaje de la conversora que interconecta a Brasil con Argentina, que es privado. Es una negociación muy compleja», dijo.

Consultado sobre el impacto en las tarifas al consumidor, el titular de UTE aseguró que «no se ha analizado nada». «Lo importante de esto es brindar el abastecimiento, que es lo que estamos haciendo, evitar que los uruguayos que nos hemos olvidado de las restricciones las tuviéramos. Tratamos por todos los medios de dar el servicio en condiciones. Después, es difícil aventurar esto. Tendría que tener la bola de cristal porque de pronto entra a llover mucho y ya todo lo que hicimos hoy no tiene sentido porque lo otro no nos costaría. Me gustaría ver el futuro, pero no puedo», dijo.