Uruguay dice que es Argentina la que está contaminando el río

La embajadora argentina Susana Ruiz Cerrutti aseguró ayer que su país tiene «un caso sólido» contra Uruguay. «Al momento de pronunciarse sobre la cuestión de fondo, si la Corte encuentra que las alegaciones argentinas son correctas y responden realmente a la realidad, puede llegar, incluso, a ordenar su desmantelamiento», opinó la diplomática argentina.

Los ocho tomos de argumentos -que incluyen el intercambio de notas diplomáticas, mapas, fotografías, y también el informe de la Universidad de Roma que es crítico con los estudios de impacto ambiental- pretenden demostrar que Uruguay actuó de forma «inconsulta» al autorizar la construcción de dos plantas en la ribera oriental del río Uruguay.

De esta manera, el curso fluvial que tiene una longitud total de 1.700 kilómetros, gran parte del mismo bajo jurisdicción de Argentina y Brasil, ocupa ahora el centro del conflicto.

El ministro interino de Medio Ambiente, Jaime Igorra, aseguró que no existen más controles que los que viene haciendo Uruguay sobre la calidad de sus aguas «y por lo tanto no hay control alguno sobre los agentes contaminantes que se vierten».

río de problemas. «Actualmente el control de las aguas es realizado por el Estado uruguayo, por parte de la Dinama y con apoyo de CARU», señaló Igorra. Agregó que «Argentina y Uruguay habían establecido en acuerdo de junio de 2004, el monitoreo conjunto, pero desde febrero de 2006, el vecino país dejó de participar en el protocolo de monitoreo, cuando se levantaron las reuniones de la comisión de alto nivel, conformadas para analizar el impacto de las plantas de celulosa en Río Negro».

En toda su extensión el río Uruguay debe soportar una población de 50 millones de habitantes, de ciudades y localidades asentadas en sus riberas.

El subsecretario dijo a El País que no existe información sobre el impacto que generan sobre el río Uruguay los efluentes domiciliarios, industriales y agroquímicos producidos por las ciudades argentinas de Concepción del Uruguay, Concordia, Colón y Gualeguaychú.

También se desconoce el impacto que genera el parque industrial de esta ciudad.

La ciudad «ambientalista» de Gualeguaychú, con más de 100.000 habitantes, inauguró hace poco más de un año el sistema de tratamiento cloacal.

Durante dos siglos, la ciudad entrerriana lanzó al río Uruguay los desechos sin ningún tipo de tratamiento. Esto ocurría aún cuando el propio intendente Daniel Irigoyen ya había iniciado el pregón por un río limpio.

Igorra dijo que a pesar de lo nuevo del sistema, «los residuos son mal recogidos y mal tratados, lo que termina impactando seriamente el río Uruguay».

«Nos causó gracia lo de la ley de la madera, porque en Entre Ríos, la soja deforestó esa provincia», señaló Jaime Igorra.

La soja es de las especies vegetales que tras plantarse, necesita previo a su cosecha, entre 4 y 6 aplicaciones de productos fitosanitarios, generando importantes cantidades de residuos tóxicos que derivan en arroyos y ríos.

En cuanto a los ejercicios en Botnia, Igorra señaló que el tema es manejado por la propia empresa y que lo único que sabe es que las pruebas que se suspendieron se realizarán con el solo objetivo de constatar que todo esté en perfectas condiciones antes de habilitar la planta. Fuentes de la empresa señalaron que los ensayos se harán posiblemente en febrero.