Uruguay en apuros; el crudo al alza

A dos días de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se reúna en Beirut para analizar un eventual aumento de la oferta para abaratar los altos precios del crudo, la cotización del petróleo aumentó dos dólares ayer en Londres, y terminó con un récord de cierre de U$S 42,33 en Nueva York, influenciado por temores de un nuevo ataque terrorista en Arabia Saudita, tras los atentados registrados el fin de semana en la ciudad petrolera de Al Jobar.

La escalada hace cada vez más inevitable que el gobierno deba decidir una suba de los combustibles y también de las tarifas eléctricas locales.

La OPEP, de la cual forma parte Arabia Saudita, fracasó ayer en su intento de tranquilizar a los inversionistas con su promesa de que proveerá suficiente petróleo para satisfacer la fuerte demanda mundial. En el New York Mercantile Exchange, el mercado de referencia para la compra del petróleo que consume Uruguay, el barril de crudo terminó a U$S 42,33, en alza U$S de 2,45 con respecto a su nivel de cierre del viernes, y apenas unos centavos por debajo de su precio récord absoluto de U$S 42,38 alcanzado hacia las 18H30 GMT.

RAZONES. Los precios se dispararon «tras los ataques del fin de semana en Arabia Saudita, que demostraron la persistente vulnerabilidad de las exportaciones petroleras de Medio Oriente», señalaron ayer analistas de la casa de corretaje Sucden.

Esta opinión es compartida por Bruce Evers, analista en el banco Investec. «Es evidente que las tácticas cambiaron: los terroristas pasaron de los blancos militares a los objetivos civiles, buscando claramente interrumpir la producción saudita», explicó.

La reciente oleada de violencia, que revela una nueva estrategia de Al-Qaeda contra la industria petrolera, así como la incertidumbre en Irak, donde ayer se nombró un nuevo gobierno, marcarán la reunión extraordinaria de la OPEP de hoy en medio de grandes medidas de seguridad.

Con este panorama, el ministro de Petróleo de Arabia, Alí al Naimi, declaró en Beirut la voluntad de la OPEP de aumentar su producción, afirmando que el cartel «hará todo lo que esté en su alcance para hacer que los fundamentos (del mercado) estén en equilibrio».

ELECTRICIDAD. En tanto, y como estaba previsto, a partir de las cero horas de ayer se suspendió la importación de energía brasileña a través de Argentina (200 megavatios) y el Despacho Nacional de Cargas que regula el parque generador uruguayo aguarda que esta situación se mantenga durante una semana lo que obligó a poner en funcionamiento las dos unidades de la central de La Tablada, que hasta ahora estaban apagadas.

Originalmente, UTE esperaba que el convenio entre Argentina y Brasil para regularizar el intercambio eléctrico binacional se firmase hoy y los 200 megavatios pudiesen volver a entrar a Uruguay a partir de las cero horas del jueves pero ahora parece que la suspensión del suministro durará más.

De todas formas, el presidente de la empresa, Ricardo Scaglia, dijo a El País que el secretario de Energía brasileño, Ronaldo Schuck, le aseguró ayer que el envío podría restablecerse mañana o el viernes a más tardar y que hará todas las gestiones para que así sea. Recién el lunes Argentina aprobó el contrato por el cual la empresa Tractebel la proveerá de Argentina desde Brasil.

Por lo tanto, UTE está teniendo que cubrir la demanda con generación de la represa de Palmar, algo de Salto Grande, las centrales de generación térmicas Batlle y La Tablada que funcionarán todo el día, 140 megavatios que llegan desde Argentina y 70 a través de la estación conversora de Rivera-Livramento.

La situación sigue siendo compleja porque no han ocurrido lluvias en los últimos tres días. No se aguardan precipitaciones para las próximas 5 jornadas en las cuencas, con la excepción de la cuenca alta de Salto Grande donde lloverían 15 milímetros. La represa de Rincón del Bonete sigue sin ser utilizada.