Uruguay entra en carrera para ser primer país en erigir estatua papal

«Al presidente Batlle yo le había pedido si se podía poner esa estatua al pie de la cruz. Él me dijo: ’me gustaría pero hay normas referentes a que no se pueden erigir monumentos de personas vivas. Entonces la puse al frente de la iglesia a la espera de cumplir ese acuerdo verbal. Ahora que el Santo Padre ya se fue al Cielo, no hay lugar mejor para este bronce que al pie de la cruz donde el Papa celebró aquella misa multitudinaria el 1º de abril de 1987», relató Cotugno.

En la misa celebrada el domingo en la Catedral Metropolitana, el arzobispo de Montevideo lanzó la idea de que la capital uruguaya sea la primera ciudad en tener un monumento a Juan Pablo II. Las autoridades eclesiásticas polacas anunciaron que instalarán un monumento a Karol Wojtyla en la catedral de Varsovia para el 27º aniversario de su consagración como pontífice, que se conmemorará el 16 de octubre próximo.

El ex presidente Julio Sanguinetti manifestó ayer divergencias, por razones estéticas, con el planteo de Cotugno, de trasladar el monumento dos cuadras hasta donde se encuentra la cruz que recuerda la primer visita del Sumo Pontífice a Uruguay en 1987.

Siendo presidente Sanguinetti propuso la idea de que la cruz que se había levantado en Tres Cruces, permaneciera como recuerdo de la visita, cuando Juan Pablo II apenas había dejado suelo uruguayo.

El ex presidente dijo al hablar en el programa La palabra y el poder de radio Carve, que no se oponía a la idea de colocar alguna escultura acompañando a la cruz pero que la estatua existente en el santuario no se relacionaba estéticamente con esa zona de la ciudad. Dijo que era muy chica para esa gigantesca explanada.

Cotugno dijo que eso se resuelve instalándola sobre un buen pedestal y disponiendo la iluminación adecuada: «tampoco tiene por qué ser algo tan impactante».

El arzobispo de Montevideo agregó otro argumento para justificar lo intransferible del emplazamiento en Tres Cruces, a juicio de la Iglesia. Tiene que ver con un pedido especial al Papa Juan Pablo II. «Estando con él yo le pedí para grabar una declaración, que fue el mensaje que a través de su voz dirigió al pueblo uruguayo cuando hicimos la inauguración, la bendición, de esa capilla del Señor Resucitado en Tres Cruces. Y ahí decía, ‘desde este santuario del Señor Resucitado yo estaré siempre con ustedes dándole al pueblo uruguayo mi bendición’».

Tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo tienen la potestad de emprender la iniciativa de la instalación de un monumento en Montevideo sin la intervención de las autoridades departamentales.

El diputado del Partido Nacional Gustavo Borsari presentará al Parlamento un proyecto de ley para trasladar la estatua del Papa Juan Pablo II.

Este trámite coincide con la voluntad expresada por Cotugno. El representante herrerista dijo a El País que hoy se realizará al inicio de la sesión en el Palacio Legislativo una moción de homenaje al Sumo Pontífice tres días después de su fallecimiento. «Hay consenso en todas las bancadas para llevarlo adelante», añadió.

Según dijo Borsari a El País, el espíritu del proyecto se basa «en la idea que (el arzobispo de Montevideo Nicolás) Cotugno mencionó durante la misa del domingo en la Iglesia Matriz, donde yo estaba presente. La tomé porque ese monumento me pareció un perfecto complemento de la Cruz y un homenaje merecido a quien logró conmover a todo el mundo».

El diputado señaló que, de aprobarse el proyecto, «tendría que colocarse sobre un basamento importante, dado el tamaño de la Cruz».