Uruguay entre 150 países con crecimiento mayor al 5% anual

La economía uruguaya creció 36,5% en el acumulado de los últimos cinco años, a precios constantes y tomando como base 1983, lo que elimina la inflación y exhibe el desempeño de la actividad únicamente, según un análisis de Ultimas Noticias sobre datos del Banco Central. Es el crecimiento quinquenal más elevado desde que se registran estos datos en el país. Señala que la economía uruguaya creció a un 7,3% anual promedio entre 2003 y 2007.
En diciembre se abrió un debate sobre si la economía uruguaya está ante un desempeño excepcional, o si se pudo hacer algo más para que creciera a tasas mayores. En los mejores cinco años de crecimiento durante la década pasada, desde 1990 a 1994, la economía creció 23,07%, lo que hizo una tasa promedio anual de 4,61%, a precios constantes de 1983.

La revista «Newsweek» publicó la semana pasada un informe según el cual entre 90 y 104 países han estado creciendo a más del 5% anual desde 2004, y pone la referencia que entre 1980 y 2000 el número de países que crecieron a esa tasa se mantuvo en torno a los 50.

La revista le pidió a Andrew Burns, economista del BM, que pensara en países que hubieran mostrado un crecimiento fuerte, pero este respondió que «es difícil pensar en alguno que no lo haya hecho», dando a entender que en el contexto actual de la economía global es muy difícil crecer a tasas bajas.

Camboya, que se sigue recuperando de una generación de genocidios, completó su noveno año seguido con un crecimiento superior a 6%, con lo que se unió a otros 26 con una racha similar; Eslovaquia, que recibió masas de desempleados cuando la división de Checoslovaquia en 1992, logró un crecimiento de 9% en 2007; Turquía promedia un crecimiento anual de 6,9% en los últimos seis años.

El informe subraya que gran parte de la bonanza en los mercados mundiales llegó de la mano de la incorporación paulatina de China a la demanda de materias primas, lo que impulsó al alza los precios de todo, desde los alimentos, al petróleo. Algunos países, a los que Uruguay se agregó en noviembre de 2006, aprovecharon el empuje de la liquidez entrante para acumular reservas y pagar total o parcialmente sus deudas. El FMI -sin la predicción de sus servicios- debió aceptar que la mayoría de sus deudores cancelaron el 82% de los préstamos recibidos entre 2003 y 2007.