Uruguay envió a Argentina otra oferta para solucionar conflicto

El gobierno uruguayo no renuncia a alcanzar un acuerdo con su par argentino. El Poder Ejecutivo envió ayer una nueva propuesta a la administración de Néstor Kirchner, en la cual la invita a firmar la declaración conjunta acordada el pasado martes a pesar de que las obras en las plantas de celulosa no se detendrán.
Se entiende en el gobierno que el esfuerzo realizado por ambas administraciones para acordar aspectos técnicos fue muy importante como para que el mismo no quede plasmado en un documento común. La respuesta es esperada para hoy por las más altas autoridades del Edificio Libertad.

Por su parte, la empresa Botnia ratificó ayer su confianza en Uruguay y aseguró que las obras en las plantas continuarán con normalidad. La firma detendrá las tareas durante Semana Santa, coincidiendo así con la licencia habitual para esa fecha de los obreros de la construcción. Las tareas se reanudarán el martes 18.


“Confianza”. En el Edificio Libertad se vivió ayer un día agitado. El secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, mantuvo contactos permanentes –vía telefónica– con el jefe del gabinete de Argentina, Alberto Fernández. “El diálogo es bueno entre ambos”, dijeron a El Observador fuentes oficiales. Ambos jerarcas son los principales interlocutores de los gobiernos en el diferendo por la instalación de las plantas de celulosa.

Fernández recibió a la hora 16 a los ejecutivos de Botnia. La reunión fue pedida por los jerarcas de la firma. Los empresarios le dijeron al secretario de la Presidencia que lamentaban que la propuesta de paralizar las obras por 10 días no hubiera “servido” para zanjar el diferendo entre los países.

Botnia y Fernández no se veían las caras desde el martes, cuando el jerarca anunció públicamente que, debido al exiguo plazo otorgado por la empresa, la cumbre presidencial no se desarrollaría al día siguiente tal como estaba prevista.

Ambos gobiernos habían acordados los aspectos técnicos del documento final pero los 10 días ofrecidos por la firma fueron insuficientes para Argentina, que consideraba que como mínimo eran necesarios 45 días para realizar un estudio medioambiental por parte de una comisión técnica.

El propósito de la reunión solicitada por Botnia fue “continuar el diálogo con el gobierno”. A la salida de la entrevista con Fernández en el Edificio Libertad, voceros de la firma dialogaron en exclusiva con El Observador. Dijeron que la relación con el gobierno “se mantiene con normalidad”.

“La empresa ya tomó la decisión de realizar la paralización que coincide con Semana Santa por lo cual está dentro de la normalidad de la operativa de estos proyectos grandes, que se prosiga con todo como desde el comienzo”, señalaron.

Los voceros aseguraron que “Botnia ratificó en todo su confianza en Uruguay y en el proyecto forestal que no empezó ahora, sino que comenzó hace tiempo y continuará”. Dijeron que, durante el encuentro, Fernández en ningún momento les solicitó que la firma “reviera su decisión”.


Preocupación del FA. Luego de recibir a los ejecutivos de Botnia, el secretario de la Presidencia hizo lo propio con el presidente del Frente Amplio (FA), Jorge Brovetto. El ministro de Educación fue a transmitirle a Fernández la preocupación de los sectores mayoritarios de la izquierda por la reanudación de los cortes de rutas fronterizas.

Brovetto y los senadores cabeza de lista del FA se reunieron al mediodía en la sede de la coalición para analizar la situación generada tras el fracaso de la cumbre presidencial y la vuelta de los piquetes.

Los senadores expresaron su preocupación por los “trascendidos de prensa” en los que se dejó entrever la posibilidad de que Botnia se retire del país dados los insucesos con Argentina.

Además, los legisladores demostraron su inquietud ante la reaparición de los piquetes a pocos días del comienzo de Semana Santa, un hecho que dañará gravemente el turismo del litoral del país, según informaron asistentes a la reunión.

También manifestaron la preocupación por la situación de los trabajadores de la zona del puente internacional, dado que sus ingresos mermarán por la ausencia de visitantes. “Esos trabajadores no acceden al asesoramiento de los abogados que se instalan en los hoteles internacionales, sino que pagan los perjuicios con sus estómagos”, expresó un senador.

Brovetto transmitió todas estas inquietudes a Fernández, quien no dudó en convocar a los legisladores para que tuvieran la versión del gobierno de primera mano. El secretario de la Presidencia le dijo que la situación con Botnia es normal y que la empresa continuará trabajando en el país.

En cuanto a los piquetes, el jerarca reiteró que se acudirá a los tribunales internacionales para denunciar este hecho violatorio de la libre circulación de personas y bienes.

Asimismo, los bloqueos de ruta estarán presentes en los descargos del gobierno uruguayo en el caso de que Argentina decida dirimir el conflicto entorno a las plantas de celulosa.

Con respecto a los trabajadores de Fray Bentos, el gobierno buscará soluciones para estas personas aunque se convino con los legisladores que las mismas son de difícil aplicación.