Uruguay es de los países de América Latina con carga tributaria más alta

Uruguay es uno de los países de América Latina con mayor presión fiscal, ubicándose en más del 25% del Producto Bruto Interno (PBI) y situándose por encima del promedio de la región (24%).
La mayor parte de la presión fiscal se debe a los ingresos tributarios, que se ubican en más del 15% del PBI y, en menor medida, a las contribuciones a la seguridad social.

Esos datos surgen del estudio “Política fiscal y protección social” elaborado por el Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (Ilpes) y la Comisión Económica para América Latina (Cepal). El trabajo fue concluido en enero con datos hasta 2004.

Los ingresos tributarios como porcentaje del PBI en Uruguay se ubican por debajo de lo recaudado por concepto de impuestos en Argentina (21%) y Brasil (20%). El gobierno impulsa una reforma tributaria que, según han señalado las autoridades, no incrementará la presión fiscal en su conjunto.

El sistema tributario uruguayo tiene una mayor carga tributaria indirecta (11,7%), en comparación con la directa (6,1%), señaló el documento de la Cepal.

La presión tributaria, medida como el total de los ingresos impositivos como porcentaje del PBI, se ubica en Uruguay en torno al 25%. Brasil exhibe la mayor presión tributaria en América Latina, que se eleva a 35% del PBI, mientras que en Venezuela, Paraguay y Guatemala se ubica en torno a 10% del PBI.

La presión tributaria se elevó casi tres puntos porcentuales para el conjunto de la región en el período de 1990-2004, según el informe.

Los aumentos de la presión tributaria han sido significativos en Nicaragua (más de nueve puntos porcentuales del PBI) y en Venezuela, República Dominicana, Colombia y Bolivia (entre cinco y seis puntos porcentuales del PBI). El documento indica que los aumentos fueron mayores en aquellos países cuya carga tributaria en 1990 era menor en términos relativos.

Algunos estudios relacionan negativamente la presión tributaria con el desempeño económico. Sin embargo, el informe de Ilpes y Cepal indicó que no es posible avanzar hacia conclusiones “sólidas” al respecto. En efecto, hay países que han crecido con un nivel alto de impuestos, mientras que otros han tenido un menor desempeño y una presión tributaria reducida.

Según los autores, a medida que los países crecen, la base tributaria se amplía y el sistema puede volverse más progresivo, lo cual redunda en un “circulo virtuoso” entre “crecimiento, gasto público, nivel de impuestos y progresividad” del sistema.

Si se compara la presión tributaria de América Latina y el Caribe con los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) se aprecia que en 2003, la carga tributaria en la OCDE representaba cerca de 2,2 veces la presión tributaria de América Latina y el Caribe.

Los niveles de presión tributaria en la región y de Asia del Este son similares, aunque la composición es diferente. En efecto, los países asiáticos muestran una carga mayor por impuestos directos y contribuciones a la seguridad social de un monto poco significativo, señala el informe.


Incentivos fiscales. Por su parte, el estudio destaca que la consolidación de incentivos fiscales en zonas francas “quebranta” la equidad tributaria horizontal, esto es, que dos contribuyentes que se encuentran en la misma situación paguen los mismo.

Explica que al tener esas actividades “reducidos encadenamientos hacia atrás”, baja la elasticidad ingreso de los sistemas tributarios, es decir, que por cada punto porcentual que aumenta el PBI, caen los ingresos tributarios. Sin embargo, el informe señala que el impacto de incentivos fiscales sobre el empleo es “insoslayable”.

POR VALERIA DÍAZ DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR