Uruguay espera alcanzar un ALCA menos ambicioso

Juan Pablo Correa

El ministro de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, reconoció que posiblemente el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) desemboque en un proyecto menos ambicioso que el originalmente planteado y señaló que si bien Uruguay ha coordinado hasta el momento su posición con sus socios del Mercosur, no necesariamente el desenlace de las negociaciones lo encuentre unido a ellos porque las agendas comerciales tienen diferencias.

Uruguay va a la reunión con un enfoque pragmático y la intención de buscar lo que Opertti llama un modelo de integración continental, «que represente la realidad» y que permita fundamentalmente avances en materia de regulación de inversiones y de acceso a mercados.

ENCUENTRO CLAVE. La reunión en Miami es considerada fundamental para definir el formato que adoptará el área de libre comercio que abarcaría a 34 países americanos, con la excepción de Cuba. Estados Unidos ha definido su agenda que da prioridad a la apertura comercial, el establecimiento de reglas claras para las inversiones y la propiedad intelectual y la apertura del mercado de las compras gubernamentales. El Mercosur tiene como principal objetivo el desmantelamiento de las protecciones de Estados Unidos y Canadá al sector agrícola. Las negociaciones deberían estar terminadas el 1º de enero de 2005.

Opertti reconoció ayer que «parecería» que el ALCA en su etapa inicial va a ser menos ambicioso de lo originalmente planteado cuando el proceso fue lanzado en 1994 en Miami.

«Si la realidad es que no podemos tener un ALCA universal, un ALCA que tenga no solo acceso a mercados sino reglas de antidumping, reglas de relacionamiento comercial, agendas que debimos absorber en Doha y no pudimos absorber en Cancún, bueno, si no podemos tener eso, tengamos al menos el mejor manejo de las inversiones y las mejores posibilidades de acceso a los mercados», explicó el ministro a El País.

«¿Qué objetivos persigue Uruguay en el ALCA? Defender el interés nacional. Nosotros no vamos a defender el interés de Estados Unidos o el interés de determinados países. Vamos a defender nuestro interés que pasa por la apertura de nuevos mercados, pasa por la búsqueda acuciosa de nuevos destinos», agregó el canciller.

INDEFINICION. Opertti reconoció que «no existe aún una definición global, final, sobre cual va a ser el formato del ALCA». «Aún no está definido si habrá un ALCA centrífugo que junte todo o un ALCA que irradie y permita acuerdos multilaterales, regionales y bilaterales», explicó. El canciller viaja hoy por la tarde a Estados Unidos donde ya se encuentra el subsecretario, Guillermo Valles.

Brasil y Argentina llegan a la reunión dispuestos a presentar un frente común y una propuesta que consiste en impulsar un ALCA «flexible» y de distintas velocidades.

Opertti señaló en este sentido que «hasta ahora» Uruguay «ha tratado de acordar criterios» con los restantes países del Mercosur. «A la hora de concluir veremos si todos vamos en la misma canasta», comentó. Agregó que «yo comprendo que no es lo mismo un país agropecuario como el nuestro que un país como Brasil, es decir que tenemos agendas algo diferentes» más allá de que existe «un paquete temático global» del Mercosur.

OTRAS VOCES. Martín Redrado, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, dio la línea oficial de su país. «Argentina va con una posición en la que generemos un Area de Libre Comercio que no impida ni imponga, que tenga flexibilidad para proyectar nuestros intereses nacionales y no sacrifique los intereses de los sectores productivos», explicó. Con Brasil se aunarán esfuerzos para, explicó, tener «una posición negociadora fuerte y consistente».

Por su parte, el canciller brasileño Celso Amorim reiteró que su país, que durante meses estuvo enfrentado con Estados Unidos a raíz de las diferentes concepciones sobre la forma en que debería concebirse el ALCA, quiere que este sea «flexible» y reconoció que su país admitió que la negociación sobre subsidios agrícolas se traslade al seno de la Organización Mundial del Comercio. A cambio, Brasil espera algunas concesiones de Estados Unidos en materia de acceso a mercados.

Analistas esperan sólo un acuerdo marco

Los analistas esperan que la reunión de Miami desemboque en un acuerdo marco, que eluda temas conflictivos como los subsidios a la agricultura y la propiedad intelectual.

«Estados Unidos y Brasil no pueden correr el riesgo de ser responsables por el fracaso de dos multilaterales de comercio, las de Cancún y Miami, por lo que habrá un acuerdo marco que sirva de base para futuras negociaciones», opinó Robin Rosemberg, del Centro Norte-Sur de la Universidad de Miami. Se creará «un marco de compromiso donde habrá algunas cosas sobre la mesa, pero no se conoceran los detalles» de las tratativas, dijo.

Terry Mc Coy, director del Programa Latinoamericano de Negocios de la Universidad Internacional de Miami, consideró que «tendremos un ALCA light para el 2005». «Los temas más álgidos como la propiedad intelectual y la agricultura quedarán afuera», advirtió.

Luis Felipe de Macedo Soares, embajador que preside la delegación brasileña, admitió indirectamente esto al señalar que «lo que obtendremos en Miami será permitir que las negociaciones continúen para que no se prolongue la crisis».

Larry Liebenow, presidente del comité ejecutivo de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, consideró que «los subsidios agrícolas de Estados Unidos representan un verdadero poder de negociación en el contexto de la Ronda de Doha y la Unión Europea, Japón y Corea lo saben».

El ALCA cubrirá un mercado de 800 millones de personas y sumará un Producto Interior Bruto (PIB) combinado de 14 billones de dólares.

Más de 2.000 policías tendrán a su cargo la seguridad de la reunión contra la que manifestará la central sindical estadounidense AFL-CIO que está preocupada por la posibilidad de una mayor apertura a las importaciones procedentes de América Latina.