Uruguay está dispuesto a trancar el acuerdo automotor con Brasil

El gobierno de Uruguay está dispuesto a trancar el acuerdo automotor que rige con Brasil, para renegociar sus condiciones que hasta ahora han sido netamente favorables a los intereses norteños en desmedro de la industria nacional.
Hasta el momento se logró más plazo y se formuló un planteo para “compensar” el comercio bilateral en ese rubro, mientras a nivel privado se registran conversaciones para que Uruguay vuelva a tener una producción importante de autos y autopartes.

En diciembre, Uruguay había denunciado el convenio automotor que desde enero de 2007 hubiera implicado el inicio de un régimen de “libre comercio” para Brasil y de “cuotas” de exportación para Uruguay con condiciones más suaves en lo que refiere a las normas de origen.

El presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores de Brasil, Rogelio Golfarb, dijo ayer en San Pablo que Uruguay “no aceptó el libre comercio” en la negociación sectorial, pero las conversaciones “siguen su curso”, según informó la agencia de noticias AFP.

El empresario señaló que el mercado uruguayo puede absorber unos 20.000 automóviles 0 Kilómetro por año, por lo que “es un mercado importante en el contexto del Mercosur”.

En tanto el secretario ejecutivo de la Cámara de Industrias de Automóviles del Uruguay, Ramón Catáneo, dijo a El Observador que se planteó a Brasil una “fórmula de comercio compensado” por la cual por cada auto exportado por Brasil a Uruguay, este país deberá venderle, dentro del rubro, por dos veces y media el valor del vehículo recibido.

Por el acuerdo actual, que se prorrogó hasta el 30 de junio de 2007 sin que entre a regir el mecanismo de libre comercio y de cuotas, las importaciones uruguayas en el sector automotor desde Brasil rondaron los US$ 180 millones y las exportaciones no llegaron a US$ 6 millones.

Según el acuerdo bilateral vigente, Uruguay puede exportar hasta 20.000 autos por año a Brasil, cupo que nunca es cubierto totalmente, y Brasil puede exportar hasta 6.500 unidades, cuota que siempre cumple.

De hecho, según datos de la Asociación de Concesionarios de Marcas de Autos (Ascoma) entre 65% y 70% de los autos nuevos que se comercializan en el país son de procedencia brasileña.

El acuerdo automotor y otras asimetrías, fueron abordadas por los presidentes, Luiz Inacio Lula da Silva y Tabaré Vázquez en la reunión que mantuvieron el lunes 26 de febrero en la estancia de Anchorena.


Segundo round. Para el jueves 15, el subsecretario de Industria, Martín Ponce de León, el director de Industria, Adalberto Fried, y representantes del sector privado, viajarán a San Pablo para recibir una respuesta del gobierno brasileño al planteo de “equilibrar” el negocio automotriz.

Catáneo observa que hay “buena disposición política de parte de Brasil, según lo expresó su presidente”, y remarcó que Uruguay “no busca competir con Brasil sino una complementación industrial”.

Actualmente Nordex Uruguay fabrica camiones Renault y camionetas Mahindra, en una planta que tiene capacidad para armar 10.000 vehículos por año. A su vez la firma Oferol, fabrica vehículos blindados y está a punto de iniciarse el proyecto del argentino, Franco Macri, para armar autos en Uruguay, en acuerdo con la empresa china Chery.

El ministro de industria, Jorge Lepra comentó además que su par de Brasil, Luiz Fernando Furlán, le anunció que la empresa Marcopolo, fabricante de ómnibus, “estaría pensando instalarse en Uruguay”. “Sería muy interesante porque ese tipo de empresas, genera además alrededor industrias de autopartes”, dijo a radio El Espectador. También adelantó que Ford Argentina, en sociedad con Ford Brasil y Nordex Uruguay, “exploran la posibilidad de fabricar un modelo Ford aquí”.