Uruguay está escuchando ofertas por la TV digital

Las ofertas varían desde el punto de vista técnico, como también en los beneficios extras que cada delegación propone.

Autoridades del Ministerio de Industria, de Antel, la Ursec, y las empresas de televisión abierta y para abonados, sostienen esta semana contactos para definir qué tipo de televisión digital se adoptará en Uruguay.

Son tres lo sistemas que existen: el europeo, el japonés y el estadounidense. Y, para venderlos, están en Montevideo representantes del Ministerio de Comunicación japonés y del Ministerio de Industria, Turismo y Comunicación español. Ambos promocionan sus sistemas desde el punto de vista técnico pero también con propuestas de inversión.

La delegación japonesa -encabezada por el viceministro de Políticas de Coordinación del Ministerio de Asuntos Internos y Comunicación, Shimizu Hideo- llega con el peso de la decisión de Brasil, que en julio de 2006 decidió unilateralmente adoptar este sistema. Además, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, planteó el lunes 26 al presidente Vázquez la posibilidad de realizar «cooperaciones» en el campo de la televisión digital.

La decisión de Brasil no tomó en cuenta solamente parámetros técnicos, como calidad de la imagen o el uso de la banda ancha, sino también posibilidades de inversiones japonesas. El propio decreto firmado por Lula establecía que Brasil adoptaba la tecnología japonesa, con el compromiso de Tokio de adoptar las innovaciones tecnológicas brasileñas.

Para la delegación española -que lidera el subsecretario de Planificación de la Secretaría de Telecomunicaciones, Antonio Fernández Paniagua-, que promociona el sistema europeo, el paso dado por Brasil significó un llamado de alerta, por lo que ahora emprende una serie de visitas para intentar convencer a los países de América Latina de adoptar su sistema, hasta ahora no utilizado en este continente.

A pesar de las diferencias técnicas, no existen problemas de compatibilidad entre los diferentes sistemas. Así, Uruguay no está obligado a adoptar la misma norma que Brasil, aun más teniendo en cuenta que el gobierno de Lula descartó una decisión estratégica regional y adoptó una resolución unilateral. Entonces las delegaciones compiten también en el campo de los beneficios extras que otorgan a cada país a cambio de la adopción de su sistema.

La principal oferta japonesa es la flexibilidad. Su sistema se adapta a los diferentes países que incorpora, por lo que también podría haber un sistema al estilo uruguayo con participación de la industria japonesa. También ofrecen la posibilidad de capacitación bilateral, por la que técnicos uruguayos podrían aprender en Japón para luego aplicar sus conocimientos en Uruguay o, incluso, desarrollar nuevos sistemas de aplicación. Además, los programas ya aplicados al sistema japonés pueden ser trasladados a la plaza uruguaya (como las animaciones japonesas, conocidas como animé).

La posibilidad de inversiones en Uruguay, como las ya realizadas en Brasil, ha sido abordada en las reuniones con el gobierno. Según la delegación japonesa el ministro de Industria, Jorge Lepra, ya ha planteado su interés de que la posible incorporación del sistema implique la apertura de nuevos puestos de trabajo. Pero aún no se ha hablado de casos concretos.

Para la delegación española, la principal oferta es establecer una red de cooperación que incentive el desarrollo de pequeñas y medianas empresas uruguayas en materia de tecnología y software para sistemas interactivos que luego podrían ser exportados.