Uruguay impulsará zona de libre comercio

 “El Mercosur no está en una buena situación, hay una agenda incumplida y Uruguay quiere impulsar el cumplimiento de las metas, tanto en zona de libre comercio como en la unión aduanera”, dijo el diplomático.

Durante la presidencia uruguaya del bloque, que comenzó el viernes 1º de julio, también se plantea “volver a considerar la reforma institucional, y la mejor forma es primero fijar una agenda y después abordar las negociaciones”, proclamó.

En las relaciones internacionales del bloque, la actitud de la presidencia semestral será predicar “más calma en la agenda internacional, tener una política más centrada, no tratar de abrirla demasiado, para que no nos desborde el tiempo de las negociaciones hacia el interior el Mercosur”.

De todas formas, seguramente se retomarán en setiembre las negociaciones con la Unión Europea (UE) hacia la formación de una zona de libre comercio, suspendidas desde al año pasado, anunció.

Para Uruguay, la creación del bloque era una oportunidad para la ampliación del mercado “pero actualmente hay problemas reales de trabas al libre comercio”.

Esas trabas provienen, en forma predominante, desde Argentina para la producción industrial y de Brasil para la producción agrícola, y todo ello “crea inseguridad, incertidumbre sobre la libre circulación de mercaderías, que crea dificultades para la atracción de inversiones”.

La incertidumbre sobre el flujo intrazona es un factor “inhibitorio” para los inversionistas que prevén instalarse en el país y en la región, subrayó Amorim.

“Obtener inversiones es de interés de Uruguay, y también para la consolidación de la Unión Aduanera del Mercosur”, por eso hay que “avanzar en la eliminación de obstáculos a la libre circulación de mercaderías”, enfatizó.

Si bien el cronograma de desgravación arancelaria se cumplió en el proceso de liberación comercial, “hay sectores que se han integrado y eso provoca trabas en la práctica”, anotó.

“Desde 1999 en adelante hubo problemas económicos en los cuatro países y las respuestas fueron diferentes, algunos optaron por cerrar más sus economías”, y Uruguay por buscar mercados fuera de la región, y así el Arancel Externo Común (AEC) de la Unión Aduanera ha sufrido “múltiples perforaciones”, según Amorim.

Los acuerdos con los países andinos, para los que los miembros del Mercosur hicieron concesiones arancelarias diferenciadas, “empeoraron el panorama”, confesó.

Una tarea pendiente hacia el perfeccionamiento del libre comercio y de la unión aduanera es la fijación de un cronograma para eliminar el doble cobro del AEC, alertó Amorim. (AFP)