Uruguay insiste en levantar el bloqueo

Un par de horas antes el diplomático español se había entrevistado con el director general de Secretaría de la Cancillería, el embajador José Luis Cancela. En ninguna de las dos ocasiones hubo contacto con la prensa.

No obstante, fuentes de Cancillería indicaron a El País que el planteo con que llegó el embajador Yáñez Barnuevo fue el de «restablecer el clima de confianza mutua» entre los dos gobiernos con miras a reanudar el diálogo. No hubo, en cambio, propuestas concretas del emisario.

«Hubo trascendidos sobre la instalación de una mesa de diálogo en Madrid en estos días, pero no se planteó nada parecido en la reunión», agregaron las fuentes oficiales.

El miércoles se espera la nueva visita del emisario real. El gobierno uruguayo se dispone a escuchar el planteo que Argentina haya formulado para el comienzo formal de las conversaciones.

Una media hora después que el diplomático español abandonara territorio uruguayo, un nutrido grupo de manifestantes del Sindicato de la Televisión argentina realizaba una protesta en el puente (ver nota aparte).

DIÁLOGO. «Siempre se ha apostado al diálogo, pero no vamos a negociar con las rutas y los puentes cortados. Vamos a dialogar y a ver qué propuesta hay», había dicho más temprano el presidente Vázquez, durante un acto en el Yacht Club.

Contrariamente a lo que había sucedido el 17 de noviembre pasado, el embajador Yáñez Barnuevo fue recibido por el primer mandatario en la residencia presidencial de la avenida Suárez. El diplomático llegó puntualmente a la cita prevista para la hora 17.30 y permaneció reunido con Vázquez alrededor de 40 minutos.

El mensaje que el gobierno uruguayo le dio al emisario fue que como «punto previo» a cualquier instancia de diálogo, Argentina debía levantar el bloqueo de los puentes.

La medida que llevan adelante los integrantes de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú comenzó el 20 de noviembre para mantenerse por tiempo indeterminado. A ellos se sumó un grupo de asambleístas de Colón con cortes diarios de seis horas, medida que comenzó el viernes pasado y se mantiene hasta el jueves, aunque ya se habla de extenderla al fin de semana (ver nota aparte).

De todas formas, a nivel oficial existe esperanza en la gestión que pueda realizar el enviado del rey Juan Carlos I.

Para Uruguay hay dos condiciones que son innegociables, señalaron fuentes de gobierno: la obra de Botnia no se detiene y no habrá negociación hasta tanto haya bloqueo.

Temprano, durante el Consejo de Ministros, el presidente hizo un extenso informe de la situación y explicó al gabinete las razones que le llevaron a colocar custodia militar. Explicó que había firmes «indicios de un eventual sabotaje» que determinaron a implementar medidas que definió como «disuasivas». «Si no lo hacía nos iban a criticar y si lo hacíamos, también», planteó Vázquez y agregó que al sopesar ambas posibilidades optó por la última.

Espera por Argentina. En este clima, tal vez el peor durante la evolución del conflicto, el facilitador español explicó que su intención principal era la de lograr que se recuperara «el clima de confianza mutua» para sentar a los dos gobiernos a una mesa de diálogo.

A la hora 19 Yáñez tomó un vuelo hacia Buenos Aires. El embajador español mantendrá una reunión con el canciller Jorge Taiana, aunque no se descarta que mantenga contacto con el presidente Néstor Kirchner, tal como ocurrió durante su primer viaje a Buenos Aires.

Se aguarda a Yáñez Barnuevo en Montevideo para mañana.

Según indicaron las fuentes de Cancillería, Uruguay no presentará ninguna contrapropuesta.

«Se escuchará lo que el enviado transmita luego de su reunión en Buenos Aires», aseguraron.

En cambio, sí se espera que Argentina haga su propuesta la que, seguramente, se abordará en la reunión del miércoles.

Yáñez Barnuevo regresará a Buenos Aires antes de viajar a Madrid e informar al monarca español de los pasos dados. En el gobierno uruguayo existe la expectativa de que se logre avanzar antes de fin de año.