Uruguay mira a Bolivia para lograr suministro de gas

A partir del próximo mes el gobierno uruguayo se dispone a pasar a la ofensiva en la denominada unión energética estratégica, que supone la construcción de un megaproyecto regional que le permitirá al país recibir gas natural de Bolivia a través de Argentina a partir del año 2006. Es que la gran estrategia del gobierno de incorporar el gas a la matriz energética nacional trastabilló con el colapso energético argentino por falta de inversiones extractivas en un contexto de confrontación entre el gobierno y las empresas privadas del sector.
En agosto el ministro de Industria y Energía, José Villar,viajará a La Paz a efectos de evaluar el grado de apoyo político de la iniciativa promovida por los gobiernos de Argentina y Bolivia, que supone inversiones en el orden de los US$ 500 millones.

La obra fundamental implica la construcción de una planta procesadora de líquidos en territorio boliviano, que permitirá abastecer al mercado uruguayo, paraguayo y, eventualmente, al de Chile.

Uruguay recibiría el gas natural proveniente de Bolivia a través de un gasoducto que partirá de los yacimientos de Salta, una de las tres cuencas que están conectadas con Buenos Aires. El megaproyecto comenzará a operar apenas finalice la construcción del gasoducto entre Bolivia y Argentina, a cargo de la empresa Techint, con una capacidad para transportar más de 30 millones de metros cúbicos (MMC) de gas diarios.

Villar expresó a El Observador que este emprendimiento permitirá al país encontrar la tranquilidad que en materia energética se necesita “para seguir por la vía del crecimiento productivo”.

No obstante, el experto en temas energéticos y ex subsecretario de Industria y Energía de Uruguay, Pedro Antmann, lanzó una advertencia: Uruguay sustentará su desarrollo en este campo si logra eliminar el “riesgo Argentina”, que a su juicio está latente básicamente porque sigue resentida la “calidad institucional” del vecino país.

A su juicio el megaproyecto gasífero regional dejará provechos significativos, pero el país deberá desprenderse de los contratiempos que siguen afectando a Argentina, porque subsiste la incertidumbre sobre el efectivo cumplimiento de los contratos por parte del país vecino.


Emprendimientos. Por ello, Antmann plantea retomar dos proyectos postergados para que el país reciba energía firme y planifique su desarrollo sin temores. El especialista se refirió a la extensión del gasoducto Buenos Aires-Colonia hasta Porto Alegre –prevista por la empresa Gasoducto Cruz del Sur– y al proyecto de reservorio de gas ubicado en la formación geológica denominada Santa Lucía.

Consideró que la prolongación del gasoducto le permitiría a Uruguay acceder a “energía firme” asociada a la oferta “más confiable” de gas natural de la región

“Uruguay tiene que acceder a la mejor propuesta de gas natural de la región, que indudablemente es la que proviene de Bolivia. Pero la mejor forma de acceso es construyendo un nuevo circuito geográfico, que perfectamente se puede diseñar con la prolongación del gasoducto hacia Porto Alegre”, sostuvo.

Con relación al reservorio Santa Lucía, dijo que se trata de un emprendimiento que “hay que recuperar”, lo que es algo que depende “cien por ciento de Uruguay” y que está destinado a servir de apoyo y reserva para la central eléctrica a gas de UTE.

La semana pasada el titular de la Dirección Nacional de Energía, Álvaro Bermúdez, informó a El Observador que el organismo está sondeando el interés de expertos rusos –entre otros–, para finalizar los estudios sobre el reservorio. Bermúdez precisó que una vez culminado los estudios se podría llamar a licitación para la concesión de la obra.