Uruguay negociará fuera del bloque, respetando mercosur.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, ratificó su postura respecto a que cada integrante del bloque tiene libertad de buscar nuevos acuerdos comerciales, siempre que no afecten al Mercosur. Lula se comprometió ayer a flexibilizar la posición de los socios grandes (Argentina y Brasil) a fin de atender los reclamos de los chicos (Paraguay y Uruguay).

Por su parte, Uruguay reafirmó su pertenencia al bloque regional pero dejó en claro que proseguirá en la búsqueda de nuevos mercados, en consonancia con las normas del Mercosur.

«La relación del Mercosur no impide que eso acontezca. Es preciso que cada país cuide de sus intereses, teniendo en cuenta que tenemos reglas que nos obligan, dentro del Mercosur, a seguir un determinado procedimiento. Pero sin perder la libertad de cada país para hacer negocios de acuerdo a sus intereses soberanos. Es así que Brasil negocia con China, con la Unión Europea, con Estados Unidos, y con Uruguay», sostuvo Lula tras su encuentro con el presidente Tabaré Vázquez en la estancia Anchorena, Colonia.

En tanto, el canciller brasileño, Celso Amorín, subrayó que «todos vamos a respetar lo que Uruguay decida, pero queremos sí que se quede en el Mercosur, por la contribución extraordinaria que realiza. Es importante que el Mercosur se refuerce. Brasil también tiene interés en acuerdos con la Unión Europea, con Estados Unidos, pero creo que se beneficiarán más todos si los acuerdos son con el Mercosur, ya que tendrá una posibilidad de mayor capacidad de negociación que negociando separadamente».

El presidente Vázquez agradeció la comprensión que demostró Brasil a los reclamos de Uruguay, y consideró que los acuerdos alcanzados en la víspera en Colonia, representan «un punto de inflexión en la relación entre los dos países»

Agregó que tras la conversación que mantuvo con Lula, se podrá avanzar para que no prosigan «las asimetrías de la injusticia» en el bloque regional.

El ministro de Economía, Danilo Astori, opinó que Uruguay proseguirá explorando la posibilidad de ampliar el comercio con Estados Unidos, aunque en forma «compatible con nuestra pertenencia al Mercosur».

«Nosotros tenemos que seguir explorando la posibilidad de (alcanzar un acuerdo con Estados Unidos). Tenemos un tratado marco para seguir buscando esas posibilidades. Naturalmente tenemos que hacerlo compatible con nuestra pertenencia al Mercosur y de allí nuestra solicitud de mayor flexibilidad en la aplicación de las normas» del bloque, expresó.

Interrogado respecto a si Uruguay había logrado esa flexibilidad de Brasil para concretar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Astori respondió: «tenemos que seguir trabajando, todavía hay mucho para avanzar».

Las expresiones fueron realizadas en el salón de visitantes de la estancia presidencia de Anchorena, luego de poco más de tres horas de reunión entre los representantes de los dos gobiernos.

Lula arribó en helicóptero a Colonia pasadas la hora 13, unos 90 minutos más tarde de lo previsto. El presidente brasileño viajó acompañado por su asesor en materia de política exterior, Marco Aurelio García, el canciller Amorín y los ministros Silas Rondeau, de Industria, y Luiz Furlan, de Desarrollo de Comercio Exterior. Por Uruguay, concurrieron a Anchorena, los ministros Astori, Jorge Lepra, de Industria, Víctor Rossi, de Transporte, Jorge Brovetto, de Educación, y el canciller Reinaldo Gargajo, además del secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y el prosecretario Jorge Vázquez.

Vázquez y Lula mantuvieron una reunión privada por más de dos horas. Simultáneamente los asesores de los dos gobiernos, Fernández y García por un lado y los cancilleres y ministros por otro, tuvieron encuentros individuales. Luego los mandatarios de Uruguay y Brasil prosiguieron el encuentro con los asesores, para finalmente realizar una reunión conjunta entre los integrantes de las dos delegaciones. Los embajadores de los dos países participaron de las reuniones.

COMETIDO. Lula llegó con la intención de lograr de Uruguay su compromiso de permanecer en el bloque regional, por considerar que el alejamiento de alguno de los socios afectaría el objetivo principal de Brasil, de fortalecer la integración de América Latina, dijeron a El País fuentes de la delegación brasileña.

Agregaron que Lula estaba dispuesto a atender algunos de los reclamos de Uruguay, como señal de acercamiento, tras los distanciamientos por la desatención de Brasil al conflicto con Argentina por las plantas de celulosa.

«La integración se consolida con acuerdos políticos. Si no hay equilibro no habrá Mercosur», afirmó Lula, y recordó que él también recibirá al presidente Bush en marzo.