Uruguay pasa presidencia con escasos avances para el bloque

Uruguay entregará hoy a Argentina la presidencia pro témpore del Mercosur sin haber logrado en sus seis meses de conducción los objetivos trazados. Los presidentes firmarán una declaración de apoyo al ingreso de Venezuela, que aún no recibió el visto bueno de los parlamentos de Brasil y Paraguay. Además, se firmará un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel y quedó postergado el problema de las asimetrías y el doble cobro del Arancel Externo Común (AEC). También habrá otra declaración de salutación al Banco del Sur.
Ayer, en tanto, en un clima “franco” y “cordial”, apenas salpicado por el conflicto que Uruguay y Argentina mantienen por la instalación de la planta de Botnia en Fray Bentos, sesionó de forma extraordinaria la XXXIV Reunión del Consejo Mercado Común (CMC) del Mercosur, que reúne a los cancilleres y ministros de Economía de los países miembros.

La jornada fue el preámbulo del plato fuerte reservado para hoy con la Cumbre de Jefes de Estado del bloque, que tendrá como protagonista al presidente de la República, Tabaré Vázquez, traspasando la presidencia de la unión a Cristina Fernández, que de esta forma debutará en el extranjero como mandataria de su país tras asumir la presidencia hace ocho días.

Otro de los jefes de Estado que concentrará una parte importante de la atención será el venezolano, Hugo Chávez. Como evidencia, quedó de manifiesto en la previa el importante despliegue de medios caribeños en la sede del Mercosur, que desde temprano aguardaban la llegada del mandatario bolivariano.


Instancia técnica. La sesión del Consejo Mercado Común (CMC) “no tuvo avances” en los temas de particular interés para Uruguay.

Aún persisten las diferencias para alcanzar un acuerdo sobre la fijación del código aduanero y la eliminación del doble cobro del AEC, que implica la distribución de la renta aduanera dentro del bloque, los dos aspectos que aún resta implementar de los contenidos en la Decisión Nº 54.

Ayer se avanzó fijando junio de 2008 como plazo máximo para definir el esquema que regirá cuando se implante. Según está fijado en las actas del bloque, la unión aduanera deberá estar en funcionamiento para diciembre del próximo año, y el cumplimiento de ese objetivo constituye uno de los aspectos centrales fijados por la posición uruguaya durante el ejercicio de su presidencia.

De momento, el escollo más importante a superar implica la definición del territorio aduanero que estará comprendido en la reglamentación y si las zonas francas estarán incluidas en la normativa.

El “litigio” entre los socios proviene de los espacios francos de Brasil y Argentina anteriores al establecimiento del Mercosur que, a diferencia de los que funcionan en Uruguay, tienen ingreso libre al territorio sin pago de arancel, explicaron a El Observador fuentes técnicas.

El delegado uruguayo señaló que las importaciones que Brasil realiza de su zona franca de Manaos son “varias veces el total de exportaciones de Uruguay”, lo que constituye una distorsión relevante en el bloque.

A ello se suman otros temas vinculados a regulaciones comerciales en los que se continúan registrando “posturas encontradas” y constituyen un obstáculo para resolver la eliminación del doble cobro del AEC.

Por otra parte, se acordó prorrogar hasta 2015 las exencionesdel pago del AEC para Uruguay y Paraguay sobre bienes informáticos, telecomunicaciones y de capital. A esos rubros genéricos se suman una lista de cerca de 100 artículos adicionales para el país, que mantendrán la exención.

También se mantuvo la vigencia hasta diciembre de 2008 del grupo de alto nivel que se encargará de estudiar las asimetrías.

Un aspecto de especial significación fue el acuerdo alcanzado para crear un grupo ad hoc que en seis meses elaborará un programa de integración productiva.

La iniciativa supone otorgarle un marco a los actuales proyectos de complementación que ya están en curso –como el caso de la cadena automotriz y los audiovisuales–, a los que se sumarán algunas áreas sobre las que existen propuestas pero no registran avances concretos, como las biotecnologías y la aeronáutica.

El grupo definirá una metodología para abordar esos temas y los que se sumen, e incorporará al sector privado en la toma de decisiones.


TLC. El avance de mayor relevancia vino por el lado de la aprobación para la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el bloque e Israel, que será suscrito esta mañana entre los cancilleres y el viceprimer ministro y ministro de Industria, Comercio y Trabajo del país asiático, Eliahu Yishai (ver nota aparte).

Fuentes técnicas informaron a El Observador que si bien la firma del acuerdo constituye un paso importante para el bloque por ser el primero de ese tipo, su impacto económico “quizá no sea relevante” y no adquirirá una “materialidad económica clara” para el país.

Eso se debe a que el intercambio actual entre el bloque e Israel es escaso y a que el tratado no liberaliza de forma inmediata los principales rubros de interés para Uruguay, como los agroindustriales. “Quizá se abran nuevas corrientes comerciales con productos industriales”, agregó.

El CMC firmó también una declaración de compromiso de reanudar las negociaciones comerciales entre el Mercosur y la Unión Europea.

A nivel de delegaciones, la posición paraguaya fue la que de manera más firme puso sobre la mesa el tema de las asimetrías y agregó nuevas trabas que se están dando en el comercio intrabloque.

La posición paraguaya mereció la respuesta inmediata de Brasil, que, según palabras del ministro de Hacienda, Guido Mantega, citadas en conferencia de prensa por el canciller uruguayo, Gargano, presentó cifras de la evolución del comercio que demuestran la intención de la principal economía del bloque de estabilizar el resultado de las balanzas comerciales.