Uruguay pretende levantar para octubre objeciones de la OCDE.

Esa aspiración fue informada ayer en el Parlamento por el titular de la cartera de Economía, Fernando Lorenzo. También dejó en claro que la negociación técnica con Argentina ya está terminada y ahora la firma depende del visto bueno político que deberán dar los presidentes José Mujica y Cristina Fernández.

El Observador informó la semana pasada que la mandataria argentina no estaba de acuerdo con la no retroactividad del acuerdo, punto que es central para Uruguay. Fuentes oficiales uruguayas comentaron que por ese motivo el convenio está retrasado en su firma. El mismo jueves 22, Mujica informó que tiene el proyecto en el cajón de su escritorio y aún no lo analizó.

Lorenzo dijo ayer a los legisladores de la comisión de Hacienda que «de ninguna manera» se aceptará que el acuerdo impositivo sea retroactivo. Ese punto refiere a que una vez firmado, los datos sobre activos en el país de extranjeros que se entreguen a otro fisco no podrán ser utilizados en su país para la reliquidación de impuestos por períodos anteriores a la entrada en vigencia del convenio.

Sobre ese punto, El Observador consultó ayer a Pascal Saint-Amans, director de la secretaría del Foro Global sobre Transparencia e Intercambio de Información para efectos fiscales de OCDE, con sede en París.

El funcionario explicó que, «en principio», Argentina podría reclamar información de los tres años anteriores a partir de que el acuerdo entre en vigencia, o de lo contrario habría cierta «decepción» por parte de la OCDE. Sin embargo, acotó, que «lo importante es lo que los dos países estén satisfechos con el acuerdo», dando a entender que el punto deberá ser resuelto por los dos Estados.

El jerarca de la OCDE consideró asimismo que ese tipo de tratados, en particular el que se negoció con Argentina, no afectará negativamente a Uruguay. «Lo que afecta negativamente es no ser transparente» afirmó, y dijo que Uruguay «está haciendo un buen progreso».

Lorenzo informó ayer a los diputados sobre los pasos dados por el gobierno para acceder a la Fase II de la revisión del Foro Global de Transparencia Fiscal, órgano adjunto a la OCDE, que formuló varias observaciones a Uruguay. Entre ellas, se criticó la falta de acuerdos de intercambio de información tributaria con países relevantes como Argentina y Brasil; el régimen de acciones al portador que hoy no permite identificar a los propietarios de activos; y el secreto bancario que ya fue flexibilizado.

El diputado Alfredo Asti (Asamblea Uruguay) comentó a El Observador que el ministro explicó que el acuerdo técnico con Argentina se logró bajo cuatro premisas: la no retroactividad; evitar la doble tributación; que los inspectores de un país no puedan actuar en la otra jurisdicción; y que se aceptarán pedidos de información puntuales y que estén fundamentados para evitar lo que se conoce como expediciones de pesca de posibles evasores.

Lorenzo informó que el texto ya está en poder del presidente Mujica y hasta ahora el mandatario no solicitó ninguna modificación. Asti dijo que a Uruguay le interesa ir más allá de las exigencias de la OCDE y para ello -según lo explicó Lorenzo- se buscarán acuerdos tributarios con Paraguay, Chile, Venezuela y México, que como Argentina y Brasil, «son relevantes» para Uruguay. Incluso el ministro mencionó en la comisión de Hacienda que luego de las negociaciones bilaterales darán paso a un multilateralismo que permitirá firmar convenios a través de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur).

Por su parte, el diputado Iván Posada (Partido Independiente), uno de los convocantes del ministro, señaló a El Observador que salió conforme con las explicaciones del jerarca, quien aclaró que la negociación con Argentina culminó con el cumplimiento de los objetivos planteados por Uruguay.

El diputado Jorge Gandini (Partido Nacional) dijo a El Observador que la intención del Poder Ejecutivo es firmar con Argentina antes de octubre e inmediatamente contestar el informe del Foro Global que objetó varios aspectos de la normativa del país.

Respecto a la negociación con Brasil, comentó que, según Lorenzo, se avanzó pero aún no se acordó. Según las consultas de El Observador, en la reunión, de una hora y media, no hubo críticas al gobierno y las preguntas fueron para aclarar ciertos puntos de las negociaciones emprendidas para superar las exigencias de la OCDE.

Uruguay pretende levantar para octubre objeciones de la OCDE