Uruguay propone tender puentes en comercio mundial

En la presentación de su candidatura, el diplomático expuso sus ideas y prometió «un gran esfuerzo en volver a dar el papel central a la OMC» en las negociaciones comerciales, en busca del equilibrio en un panorama que presenta más de 400 acuerdos preferenciales de alcance bilateral o regional.

También opinó que en el aspecto institucional la Organización Mundial de Comercio «está bien como está, es un organismo democrático y no creo que sean necesarias reformas fundamentales», salvo algunos ajustes «en procedimientos y en adhesiones».

El aspirante a director general de la OMC se pronunció en contra de dos proyectos de reforma, el de someter las resoluciones a votación, en lugar del actual consenso, y el de crear un organismo selectivo para las decisiones globales, al estilo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

«El consenso puede ser una debilidad, porque implica demora en la toma de decisiones, pero a su vez es una fortaleza porque una vez que se adopta una decisión, inmediatamente es vinculante», argumentó.

También se opuso al voto ponderado por el peso comercial de los países o las regiones, porque en ese caso las posturas de América Latina, que representa tan sólo el 6% del comercio mundial, y de África, que equivale al 2%, perderían expresividad.

Rechazó asimismo la eventual formación de un cuerpo reducido, de alrededor de 15 miembros para tomar decisiones, porque «es muy difícil formar un grupo que represente los intereses de todos».

Sin embargo, esto podría funcionar por áreas temáticas y con inclusión de los países directamente interesados: «mi propuesta entonces sería sí tener ámbitos más pequeños, pero con cierta flexibilidad».

Pérez del Castillo puso especial énfasis en que la siguiente ronda de negociaciones debe ser la «ronda Doha del desarrollo».

«Hay que volver a demostrar que el comercio puede ser un motor del desarrollo, que puede ser un instrumento eficaz para crear empleos y combatir la pobreza, (…) y sobre todo ésta debe ser la ronda del desarrollo», subrayó el diplomático uruguayo.

El canciller Didier Opertti, que presentó la candidatura en Montevideo después que el miércoles fue la primera en ser presentada formalmente en la sede de la OMC en Ginebra, dijo que «hasta ahora no hubo modificaciones», en la disputa de Uruguay con Brasil por la postulación a la dirección general.

El gobierno brasileño criticó tiempo atrás a Pérez del Castillo por su supuesta alineación con los países industrializados cuando presidía el Consejo de la OMC, y propuso por su parte a su diplomático Luis Felipe de Seixas Correa.

«En lo formal ambos países han aceptado que cada uno tenga su candidato, esto no significa ningún acto de desencuentro con Brasil, que tiene el derecho a presentar su candidatura», dijo Opertti.

Según Pérez del Castillo, su candidatura recibió el apoyo de «casi todos los países de América Latina», y de una buena porción de países de Asia y África, así como del mundo industrializado, «que ven que mi persona y el país pueden ser un catalizador para alcanzar consensos».

Al explicar cuál podía ser su aporte a la OMC, declaró «con modestia» que el próximo director general deberá ser capaz de «conducir procesos, ejercer liderazgos y tender puentes».