Uruguay, quinto en la región en materia de oportunidades.

Informe insiste sobre la necesidad de impulsar políticas específicas para los niños más vulnerables

Uruguay se ubica entre los países de mayor equidad en materia de oportunidades, ocupando el quinto lugar del continente, según el Índice de Oportunidades Humanas (IOH), elaborado por el Banco Mundial (BM).
La elaboración de este indicador corresponde al primer intento por parte de un organismo internacional por cuantificar la desigualdad de oportunidades en el continente latinoamericano.

En el ranking elaborado en base a datos obtenidos en la década 1995-2005, Uruguay se ubicó en el quinto lugar, con 85 puntos, por debajo de Chile (91), Argentina (88), Costa Rica (86) y Venezuela (86).

Cruzando los datos del IDH con los de equidad en la distribución del ingreso, Uruguay es visto por el BM como un país que posee una “igualdad relativa”, donde existe un alto nivel de oportunidades básicas para los niños acompañado por un bajo nivel de desigualdad de ingresos.

Definición. Según el informe, el concepto de “igualdad de oportunidades” es entendido como la nivelación de las condiciones de vida para todos los habitantes desde su niñez, para que “las circunstancias que estén más allá del control personal” no determinen el curso de la vida de un niño, y su bienestar económico dependa “de sus decisiones, esfuerzos y talentos personales”.

De esta manera, el IOH abarca dos dimensiones diferentes de la escasez de recursos. La primera tiene que ver con la disponibilidad de las oportunidades en el territorio nacional y la segunda, con la distribución de las mismas en función de las diferentes circunstancias que escapan al control del niño, como su género, su ubicación, los ingresos y la educación de sus padres, el número de hermanos y la presencia de ambos padres en el hogar.

Las cinco oportunidades consideradas básicas en el estudio fueron la finalización a tiempo del sexto año de educación, asistencia escolar entre los 10 y 14 años de edad, y el acceso al agua potable, servicios sanitarios y electricidad.

Un nivel alto de oportunidades en un escenario de alta desigualdad, como el caso de Chile y Brasil, plantea un futuro más auspicioso en materia de equidad y exclusión, según el informe.

Tanto en materia de educación como de vivienda, Uruguay obtuvo el quinto puesto de la región, con 85 puntos en ambas categorías, por debajo de Chile, Jamaica, Argentina y México en educación, y de Costa Rica, Chile, Venezuela y Argentina, en cuanto a la vivienda.

Según la presidenta del BM para América Latina y el Caribe, Pamela Cox, “América Latina es una de las regiones más desiguales del mundo, en donde el 10% más rico de la población captura 40% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre obtiene sólo el 1%”. “Eso debe cambiar”, aseguró Cox.

Marcelo Giugale, director de Política Económica y Reducción de la Pobreza para América Latina del BM, resaltó la importancia del informe para lograr ese objetivo. “Los latinoamericanos siempre hemos sentido que el terreno de juego no está nivelado, que nuestro destino está predeterminado desde nuestra infancia por circunstancias sobre las que no tenemos control. Ahora vemos que ese sentimiento es también realidad”, señaló.