Uruguay responde a Argentina y ratifica construcción de papeleras

Uruguay considera que si Argentina finalmente resuelve acudir a La Haya, se tratará de un hecho «grave», anunció ayer el canciller Reinaldo Gargano.

Luego de escuchar la versión sobre la apelación a La Haya por boca del propio canciller Jorge Taiana, Gargano se comunicó ayer, miércoles 25, con el presidente Tabaré Vázquez a quien informó con detalles sobre las intenciones de Argentina. Y el mandatario le ratificó la línea que se llevará a cabo: las plantas se seguirán construyendo, será en la misma ubicación que tienen ahora, y los establecimientos no contaminan el medio ambiente.

Además, Vázquez insistió ante el canciller en que Uruguay continuará trabajando en la comisión de alto nivel que desde julio pasado conforman ambos países para analizar el tema.

El primer informe se dará a conocer el lunes 30. En el mismo, a propósito del análisis de las aguas, Gargano señaló que hay un alto porcentaje de posibilidades de que se coincida con Argentina.

SIN MIEDO. «Argentina tiene todo el derecho a recurrir a los mecanismos que desee. No tenemos miedo de que el tema se discuta en La Haya porque estamos convencidos de que los argumentos que tenemos son convincentes. Sería un gravísimo error llevar el tema a La Haya, porque se perderían años de controversia, y se gastarían millones de dólares», dijo el ministro.

En cambio, Gargano anunció que se estudiará la posibilidad de demandar a Argentina ante el Tribunal de solución de Controversias del Mercosur si continúan los cortes en los pasos fronterizos entre los dos países. «Si las cosas continúan así nos puede llevar a plantear una controversia ante el Tribunal de Asunción, porque nos está provocando daños cada vez mayores», dijo el canciller Gargano.

Agregó que para él «sería más lógico» que Argentina demandara a Uruguay ante el Tribunal de Asunción y no ante el de la Haya, como ha anunciado.

«Ya hemos recurrido a ese tribunal de controversias y en esa oportunidad hubo un pronunciamiento favorable para Uruguay ante el rechazo argentino de permitir ingresar neumáticos recauchutados», recordó.

Pero, si el Tribunal de la Haya aceptara la protesta argentina y ordenara, como medida cautelar, detener la construcción de las plantas, Uruguay probablemente apelará la decisión, informó el ministro.

Las causas en La Haya «es probable que lleven bastante tiempo», adelantó Gargano, «quizás varios años». Pero no pudo avaluar cuánto le costará a Uruguay seguir un juicio de ese tipo por el elevado costo de honorarios de los abogados y jueces.

En otro orden, preguntó qué va a hacer Argentina si el Banco Mundial ratifica el informe preliminar sobre el préstamo a las empresas. «¿Van a desconocer el informe que ellos mismos solicitaron? La razón está de nuestro lado en cuanto a los procedimientos», subrayó.

AHORA, CHILE. Según Gargano, se ha producido la intervención de Chile en el diferendo, cuando su Cancillería se comunicó con la Cancillería argentina planteando la necesidad de que se liberara el tránsito para los camiones chilenos detenidos en Colón. «Ya hay otro país involucrado en el tema», comentó el ministro uruguayo. Los camiones transportan material para la empresa Botnia, de Finlandia, que construye una de las plantas.

Respecto a los daños que los cortes causan a las economías de Uruguay y Argentina, el ministro recordó que «nosotros sólo le vendemos a ellos 200 millones de dólares, pero ellos nos venden 900 y mucho del tráfico pasa por la frontera terrestre», dijo.