Uruguay reunió ministros de energía sudamericanos para impulsar gasoducto regional

Ese fue el mandato de los ministros de energía de los países sudamericanos reunidos esta semana en Montevideo durante dos días.

Ponce de León dijo que las resoluciones se tomaron en el marco de «una reunión muy importante, con la participación de muchos operadores públicos y privados. Entonces, se vieron los entornos del proyecto del gasoducto sudamericano y se analizaron los marcos de integración y los marcos energéticos, no solo gasíferos sino también petroleros y eléctricos. Se trató de un peldaño más en un trabajo en el que hay que seguir ya que no solo existe la obligación de resolver el día a día sino también evaluar decisiones de largo plazo».
Explicó además que se está evaluando cuales son los pasos inmediatos más convenientes ya que «son decisiones que requieren de mucho dinero, que involucran varios estados y son decisiones que deben ser muy pensadas porque afectarán la vida de las sociedades por muchas décadas. Estamos en un punto clave para la integración. Sin duda en nuestra región tenemos excedentes de reservas gasíferas, excedentes de capacidad de generación hidroeléctrica, y a su vez tenemos demandas insatisfechas. Hay regiones enteras de nuestros países que no tienen el suministro adecuado».
Ponce de León advirtió que la discusión es profunda, porque «estos temas no son simples. Aquí hay varios estados, muchas historias, hay volúmenes muy grandes de dinero en las decisiones, que por eso no se toman ni en una reunión, ni en dos ni en tres. Este tema deberá seguir siendo examinado tanto en el ámbito público como el privado. En el ámbito público, el grupo de trabajo que está constituido sobre este tema ya recibió el encargo de seguir adelante en una nueva etapa y el mes que viene habrá una nueva reunión de ministros», afirmó.
En caso de lograrse un acuerdo, las obras que se deben encarar para la construcción del Gasoducto Sudamericano «obligarán a combinar los recursos de Perú en lo que respecta al yacimiento de Camisea ya que Perú tiene excedentes, Bolivia que tiene el mayor volumen de excedentes, Argentina es el principal productor y consumidor a la vez, Brasil está descubriendo importantes reservas pero tiene un consumo fuertemente creciente, Chile también es gran consumidor, y Uruguay tiene un uso muy pequeño del gas, con esta expectativa que aparece ahora en el mar jurisdiccional que obligan ahora a que avancemos como país en esos análisis y este es el juego de cosas que se ven, se analizan y sobre las que se puede decir mucho».
Pero Martín Ponce de León fue claro al afirmar que «hay una convicción política de orden general pero las definiciones más ajustadas requerirán nuevas decisiones políticas y se deberá avanzar en los estudios técnicos. Si logramos avanzar en la integración energética mejora nuestra calidad de vida y se abaratan nuestros productos. No son decisiones fáciles, son temas de muchísima envergadura».
@SUBTITULO = Características de la sociedad
Hace un mes, en Buenos Aires, los viceministros de energía de estos países revisaron todos los aspectos legales e institucionales referidos al marco normativo de la iniciativa, como el libre acceso a los sistemas de transporte, mecanismos de ampliación para la capacidad de transporte, derecho de libre tránsito, protección de inversiones. También se vieron temas como en qué situaciones un país exportador (de gas) puede cortar el suministro a un país importador en el supuesto caso de un conflicto con el abastecimiento en el mercado local, habiendo quedado en claro que todos los países exportadores tienen derecho de cortar la exportación si el suministro a otro país pone en peligro el abastecimiento del mercado nacional. También hay consensos en el tema de la solución a controversias, en la necesidad de contar con un mecanismo ágil y eficiente y que, en caso de no poder arreglarlos temas en una primera instancia habrá que ir a una instancia arbitral.
Los países participantes de ese encuentro consideraron saludable que los gasoductos que se construyan tengan tarifas reguladas y también hubo consenso en que el proyecto de gasoducto requerirá de la realización de una serie de tareas administrativas, notificaciones, intercambio de informaciones estadísticas y, por tanto, se hace necesario crear un órgano de administración por parte de los países.

El apoyo del presidente
Esta semana, también, el presidente Tabaré Vázquez, invitó a Bolivia a sumarse a la integración gasífera sudamericana. Al inaugurar el seminario en Montevideo, Vázquez dijo que «la integración energética sudamericana es impensable sin el gas boliviano».
El mandatario insistió en que «Bolivia necesita de América del Sur y América del Sur precisa de Bolivia», como argumento para convencer a los bolivianos a sumarse a la creación de un Gasoducto del Sur, que proyecta interconectar a Perú, Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.
Bolivia integra como observador el grupo que estudia el Acuerdo Regional de Energía y el Gasoducto del Sur, que se reunió en Montevideo para analizar el marco legal para impulsar ambos proyectos.
El Gasoducto Sudamericano demandará una inversión de aproximadamente 2.500 millones de dólares y tendrá 1.200 kilómetros desde el puerto peruano de Pisco hasta la chilena Tocopilla, en donde se conectaría con la red existente en el Cono Sur.