Uruguay se traerá poco de Rio

Brasil propuso, en diciembre, modificar las reglas de origen -reduciendo el porcentaje de componente nacional que debe tener un producto proveniente de los países chicos para ser considerado originario del bloque- y adelantar la eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común (AEC), por el que el componente importado de los artículos producidos en el Mercosur paga una tarifa al entrar al país en el que se lo usa como insumo, y la vuelve a pagar al ser reexportado a otro de los miembros de la unión aduanera.

Ambas iniciativas fueron bien recibidas por los socios más chicos del bloque, aunque para el gobierno uruguayo esas concesiones no serían suficientes. El ministro Danilo Astori consideró «positivos» los beneficios, pero dijo que «no es una solución» dado que «no arregla el problema fundamental que es la falta de acceso al mercado ampliado».

Pero Argentina se plantó en la negativa haciendo naufragar la intención brasileña de contemplar a Paraguay y Uruguay. Adujo que se violarían normas del Mercosur y expondrían a la región a una invasión de productos extranjeros.

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, Alfredo Chiaradia, advirtió que las medidas impulsadas por el gobierno de Lula «conspiran contra el objetivo central del Mercosur, que a nuestro entender es el de mejorar la integración productiva de sus socios y no facilitar la importación de insumos de extrazona».

Un gesto unilateral -como el que Brasil se manifestó dispuesto a hacer- aunque motivado por buenas intenciones «estaría violando una decisión del Mercosur», pues los asuntos referidos remiten a decisiones del Consejo Mercado Común (órgano formado por los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía del bloque), dijo el funcionario argentino.

IMPASSE. Ante la falta de acuerdo entre los socios mayores terminó por formarse un nuevo grupo de trabajo para eliminar las asimetrías que comenzará a trabajar en febrero.

El director de política comercial del Ministerio de Economía, Fernando Lorenzo, explicó a El País que ese grupo analizará las propuestas de Brasil para mejorar el comercio intrabloque de los socios menores y compensar las asimetrías entre los integrantes del Mercosur. A ellas se le incorporarán las que Uruguay y Paraguay presentaron el año pasado.

En octubre de 2006 el gobierno uruguayo presentó un documento al Mercosur en el que solicitó «flexibilidad en la negociación con terceros para los socios menores, tanto dentro del Mercosur como a través de procesos propios» y «adelantar la eliminación del doble cobro del AEC» prevista para 2008, entre otros aspectos.

Por su parte, el director de Comercio e Integración de la Cancillería, Carlos Amorín, dijo a El País que Uruguay y Paraguay disponen de plazo hasta el 1° de marzo para presentar otras «ideas concretas» para solucionar las asimetrías entre los miembros del bloque.

Amorín admitió que el adelantamiento de la eliminación del doble cobro del AEC «quizá se pueda encaminar más rápido» que la posibilidad de modificar las reglas de origen del bloque. El diplomático sostuvo que lo del AEC «es más fácil», porque es sólo adelantar un hecho que tiene que producirse en el correr del año próximo.

Flexibilizar las reglas de origen «es más complicado», reconoció Amorín, que precisó que Uruguay planteó una alternativa a la propuesta brasileña de pasar temporalmente de un componente importado de 40% y uno nacional de 60%, a 70% y 30%, respectivamente.

La propuesta de la delegación uruguaya apuntó a que se ponga en práctica rápidamente una resolución del Grupo Mercado Común (GMC) de 2004, que aún no está vigente, por la cual la relación entre ambos componentes sea de mitad y mitad y que al país se le dé un margen de 10% para aumentar la participación de insumos importados. De esta forma se llevaría la relación a 45% de nacional y 55% de importado, sobre una determinada lista de sectores tales como textiles, químicos, pinturas y alimentos.

Amorín sostuvo que estudios de los técnicos de Economía e Industria indican que, dada la estructura de la producción uruguaya, esas concesiones «serían suficientes».

La iniciativa será analizada ahora en el marco del grupo de trabajo que se acordó crear y que empieza a funcionar el mes próximo.

El grupo de trabajo sobre las concesiones para Uruguay y Paraguay debe expedirse antes de fines de abril.

Finalmente, ayer el Consejo del Mercado Común decidió autorizar a los estados partes que estén en condiciones de hacerlo anticipar la eliminación del doble arancel externo común. Esa decisión entrará en vigor para cada estado parte 30 días después de que fuera comunicada a la Secretaría del Mercosur la conclusión de los procedimientos de incorporación a su ordenamiento jurídico interno y tendrá vigencia recién en 2008.

BOLIVIA. Con lo que sí se va satisfecha la delegación uruguaya que hoy retorna a Montevideo es que también se le pusieron paños fríos a un posible waiver arancelario para que Bolívia ingrese al bloque.

Si bien Uruguay ve con buenos ojos la posible adhesión de Bolívia al Mercosur, le preocupaba la intención del presidente Evo Morales de seguir perteneciendo al mismo tiempo a la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y de mantener su actual estructura arancelaria que es menor a la del bloque, concesiones que Brasil se mostraba dispuesto a dar.

Una vez más la posición argentina trabó las intenciones brasileñas y la fórmula para el posible ingreso de Bolivia al Mercosur será analizado en un grupo de trabajo creado para esos efectos.

Lorenzo dijo a El País que el análisis «llevará meses» y subrayó que Uruguay consideró que ahora el bloque «no debía expedirse» sobre los mecanismos para que el país andino se transforme en miembro pleno del Mercosur.

El grupo de trabajo que analizará el ingreso de Bolivia tendrá un plazo de 180 días porrogables por otro período igual para hacerlo.