Uruguay volverá a tener flota de buques petroleros

El tema es complejo y presenta múltiples aristas. El vicepresidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Gastón Silbermann, está actuando en nombre de la ANP, en contacto directo con el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi. Desde tiempo atrás, el gobierno impulsa la idea de que el transporte de petróleo se lleve a cabo en buques tanque de bandera nacional.

Los contactos abarcan al propio presidente de Ancap, Daniel Martínez, quien planteó en nombre de la empresa estatal que si se presenta un plan de negocios favorable para los intereses del país, la petrolera estaría dispuesta a contratar el transporte de crudo. Esa idea se trasladó a la Cámara de la Marina Mercante Nacional, quien tiene a estudio la propuesta.

Básicamente, se trata de abanderar con el pabellón nacional a un buque petrolero que está navegando por el mundo. Abanderar es diferente a comprar y a chartear (arrendar). Para abanderar un buque hay requisitos previstos en la legislación, como que tenga un 50% de tripulación local, que sería de la Armada Nacional o de la Marina Mercante.

La «aspiración» del planteo del gobierno es que se incorpore uno o dos buques, con una capacidad individual de 75.000 toneladas cada uno. Incluso, se podría llegar a pensar en abanderar a un tercer petrolero, explicó Silbermann a El País.

Pero en la decisión final hay más elementos que pesan: el convenio para importar petróleo crudo desde Venezuela expira en unos cinco meses, por lo que habrá que esperar si se renueva o se va a comprar en otros mercados mundiales.

Debe ser considerada la presencia de armadores navieros que tienen sus petroleros navegando por el mundo con banderas de otros países, que podrían optar por traer algunos de esos buques a ponerle bandera nacional. Es el caso de la armadora griega Tsakos.

LA HISTORIA. La Armada tiene posición «totalmente favorable» a que el país se asegure una reserva de bodega de crudo con estos buques. Además, la fuerza naval tiene la intención de operarlos, dijeron a El País fuentes navales cercanas al comandante en jefe Juan Fernández Maggio. Independientemente de adónde se debe ir a cargar el crudo, «hay que asegurar el flujo» para no detener la actividad del país. Y para eso, el personal naval militar es «idóneo».

Con objetivos estratégicos nacionales claramente definidos, la Armada logró incorporar en 1962 al petrolero «Presidente Oribe», el cual también estaba equipado como buque de instrucción para que los aspirantes del último año de la Escuela Naval se ejercitaran en tareas prácticas de la profesión. En 1972 la Armada recibió su segundo petrolero, el «Presidente Rivera». El «Juan Antonio Lavalleja» llegó en 1978 y diez años después, la Armada decidió adquirir otro buque que reemplazó a los anteriores: el nuevo «Presidente Rivera». Pertenecían al Servicio de Buques Auxiliares, una unidad naval especializada. Esos buques fueron tripulados y operados por oficiales y personal de la Armada hasta que se resolvió su venta.

El «Lavalleja», un barco muy grande, sufrió un problema en Argelia mientras cargaba crudo y su reparación insumió un año. Se decidió luego su venta.

Ancap tuvo desde 1946 dos buques tanque de ultramar que fueron adquiridos en Estados Unidos, a quienes se bautizó como «Ancap III» y «Ancap IV», los que sobrevivieron hasta 1979.

En los años 60 el gobierno concedió a la Armada un contrato por 15 años para transportar crudo. La corporación financiera Mitsui otorgó el crédito a los astilleros Ishikawajima Harima de Tokyo, que en 1962 construyeron el petrolero «Presidente Oribe» de 178 metros de largo y 28.000 toneladas de capacidad de carga. El buque costó el equivalente a unos U$S 6 millones.

Uruguay importaba de esta forma menos del 30% del petróleo que consumía. Según entendidos en la materia, el país demanda casi 14 millones de barriles por año. Cada barril equivale a 0,159 metros cúbicos, lo que para 14 millones da un volumen de 2.2 millones de metros cúbicos. Con un peso específico de 0.87 kilos, y multiplicando por 2.2 millones, suman 2 millones de toneladas de crudo a traer por año.