Uruguay y Argentina alcanzan un trabajoso acuerdo científico.

El plan, incluye 12 ingresos anuales a la pastera, el estudio de las aguas del río, las emisiones gaseosas expulsadas por la planta así como los gases que llegan al río.

Imprevistamente, ayer domingo, los cancilleres de Uruguay y Argentina llegaron a un acuerdo para definir consensuadamente un plan de monitoreo a la planta de UPM y al río Uruguay.

El canciller argentino Héctor Timerman llegó a la sede de la cancillería uruguaya poco después de las 14 horas, con gesto adusto y dando un frío saludo a su par argentino, Luis Almagro.

A las 15.30 horas llegaron los dos integrantes del Comité Científico por Argentina, que se sumaron a los trabajos, con los dos representantes uruguayos, más el presidente de la CARU, por Uruguay y el vicecanciller Roberto Conde, quien pocas horas después se retiró por tener que viajar al exterior.

El encuentro se prolongó hasta las 22.40 horas y en una breve conferencia de prensa conjunta, Almagro y Timerman informaron sobre el alcance del acuerdo.

Ambos cancilleres catalogaron de «positiva» la fórmula consensuada, que a entender del canciller uruguayo, servirá de base científica firme para el trabajo de control y monitoreo.

El plan incluye mediciones continuas de temperatura, turbidez, conductividad, toma de muestras por Dinama, así como de los pluviales que UPM vierte al río, así como la medición de equipamiento para controles continuos, y la medición del caudal de las aguas anterior al vertido al río.

En tanto, en el río Uruguay, en la zona de influencia de la planta de UPM habrá un seguimiento de la calidad de las aguas y de las condiciones aerodinámicas, así como de otras matrices ambientales, «que tiene que ver con la instalación en materia experimental de 12 boyas integradoras con almejas acumuladoras, así como el seguimiento fuera del predio de la calidad ambiental del aire, en cuanto al aporte gaseoso al río Uruguay», informó Almagro.

Timerman aclaró que la falta de acuerdo no fue por asuntos políticos sino estrictamente técnicos, respondió ofuscadamente. Serán 12 visitas al año que se harán a la planta de UPM. Se aplicarán controles de sensores en el aire en la planta de UPM, que según explicó Almagro, «son de transmisión continua y que eso estaba claro desde un principio».

Timerman no habló de un informe por país para ser elevado a la CARU sino que clarificó anoche, que «los científicos tenían que llegar a un acuerdo, el que será elevado a la CARU».

El canciller argentino descartó que su país pretendiera ampliar el control también a la flora y la fauna de la zona.

El monitoreo estará comenzando en pocos días, sin determinar fecha, ya que se estará esperando la instalación de determinados equipos que serán utilizados para el control.

La CARU estará eligiendo un laboratorio canadiense para efectuar los estudios de las muestras tomadas. Almagro señaló que algunos trabajos podrán hacerse en el corto plazo y luego de un proceso licitatorio, se proseguirá con otras acciones, que conllevarán la compra de nuevos equipos.

Timerman aclaró que este asunto «no es un tema de nacionalismo. Si se contamina, se contamina en los dos países, y si no contaminan no contaminan a ninguno de los dos. Los dos países estamos satisfechos con lo acordado».