Uruguay y Brasil negocian un mercado ampliado.

Este nuevo régimen, aún no totalmente definido, podría provocar cambios profundos en el sistema de zona franca local y traer otros cambios internos en la legislación, por lo cual la propia negociación provocaría resistencia en sectores empresariales.

En virtud de los continuos contratiempos para la fluidez en el comercio con Argentina, el gobierno del presidente José Mujica ha dado hace meses un giro para mirar con más entusiasmo a Brasil, y ha acordado con la administración de la presidenta Dilma Rousseff la conformación de un ámbito de negociación bilateral en el que participan representantes de los ministerios de Relaciones Exteriores, Industria y Economía, así como delegados de las cámaras empresariales.

Fuentes del sector privado han tenido «varias» reuniones en la Cancillería con los negociadores, y que se está avanzando en la definición de la forma jurídica del acuerdo. Y advirtieron que el gobierno ha pedido «reserva» sobre la negociación, según El País.

La comisión especial que negocia el acuerdo bilateral presentó a las cámaras empresariales un documento que contiene la propuesta de Uruguay a Brasil en materia de libre circulación de bienes y servicios entre ambos países.

Se trata de «un plan de acción» que plantea acciones de corto, mediano y largo plazo, con «el objetivo de consolidar un mercado ampliado» entre los dos países en materia de bienes y servicios.

Entre las acciones de mediano plazo plantea crear el grupo de eliminación del doble cobro de aranceles a la importación (GEDC) con el cometido de implementar dicha eliminación en el comercio bilateral de mercaderías.

 Fuente: ULTIMAS NOTICIASINTERNET 21/09/2012 Página 1